Belgrado, 31 mar (dpa) - El primer ministro serbio, Aleksandar Vucic, aspira a alcanzar la jefatura de Estado en las elecciones presidenciales que se celebran el domingo y en las que se perfila como favorito indiscutido.Actualmente es ya el político con más poder del país balcánico: encabeza el gobernante Partido Progresista Serbio (SNS), con diferencia el más fuerte del país, coordina los servicios secretos y suele tratar a sus ministros, a menudo delante de todos, como niños de escuela.También todos los medios importantes están en manos del Gobierno o al servicio de Vucic, que utiliza su poder para hacer propaganda o atacar a sus opositores.Sólo siete meses después del inicio de una nueva legislatura como primer ministro, Vucic quiere pasar a ocupar el cargo de jefe de Estado, un puesto sobre todo de carácter representativo. Y casi todos están convencidos de que el hombre de 47 años, que lleva participando en la política desde hace casi 25, ganará claramente las elecciones. También coinciden en que nombrará a alguno de sus más fieles seguidores como jefe de Gobierno.Este modelo en el que el auténtico poder político se traslada al jefe de Estado a pesar de las instrucciones establecidas por la Constitución ya fue aplicado por el ex presidente Boris Tadic. Desde hace cinco años Vuvic tiene prácticamente el control del país y maneja la política interior a su gusto, tras reducir a la oposición, que además está muy dividida y se presenta a las elecciones con diez candidatos. El más importante de ellos es Vojislav Seselj, reconocido nacionalista y mentor político de Vucic, por lo que las verdaderas alternativas políticas en Serbia son escasas. Los seguidores de Vucic y sus ministros celebran que en el futuro todo el poder político esté concentrado aún más en las manos de una sola persona. El pequeño país sacudido por la miseria económica y social necesita una mano firme para implementar reformas y modernizar Serbia, opinan. Sus críticos, sin embargo, hablan de autocracia e incluso de dictadura porque Vucic anula con su poder personal todas las instituciones estatales, afirman mencionando algunas alarmantes estrategias del político. Por ejemplo, Vucic envió a los diputados a unas vacaciones forzosas para dejar a la oposición sin plataforma y convocó las elecciones presidenciales con solo un mes de antelación, de modo que los candidatos de la oposición tuvieran muy pocos días para reunir las 10.000 firmas necesarias para presentar su candidatura. Además, la comisión electoral está dominada por el Gobierno, ya que 12 de sus 17 miembros son seguidores de Vucic. Incluso el organismo que vigila los medios de comunicación, REM, se ha apartado. Así, en lugar de que todos los candidatos cuenten con la misma presencia en periódicos y televisión como dicta la Constitución, se está haciendo propaganda masiva a Vuvic.Asimismo, dado que el Parlamento no está activo, no existe ninguna comisión que controle las elecciones. Sus críticos lo acusan también que utilizar medios públicos en su campaña.# Información