Tel Aviv/Ramala, 31 mar (dpa) - Los palestinos, la ONU y activistas israelíes criticaron hoy la decisión del Gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de aprobar la construcción de un nuevo asentamiento en Cisjordania, algo que no ocurría en los últimos 25 años."Esta nueva escalada revela la persistencia del Gobierno de ocupación en continuar oponiéndose y obstruyendo todos los esfuerzos para reanudar el proceso de paz", dijo el portavoz del Gobierno palestino, Yousef Mahmud en un comunicado.También la ONU criticó la decisión. Su secretario general, António Guterres, manifestó su "decepción y alarma" por la decisión de construir un nuevo asentamiento en territorio palestino ocupado y condenó "todas las acciones unilaterales que, como la presente, amenazan la paz y minan una solución de dos Estados" al conflicto. "El secretario general siempre ha destacado que no hay plan B para que israelíes y palestinos puedan convivir en paz y seguridad", dijo su portavoz. "Los asentamientos son ilegales según el derecho internacional y un obstáculo a la paz".El gabinete de seguridad israelí aprobó en la noche del jueves la medida por unanimidad, que permite la primera construcción de un nuevo asentamiento en Cisjordania, concretamente en el norte de la ciudad palestina de Ramala. El Gobierno israelí intenta realojar allí a los colonos del puesto externo de Amona, desmantelado el mes pasado siguiendo una orden el Tribunal Supremo Israel, que alegaba que estaba construido en tierras privadas palestinas.Las negociaciones entre israelíes y palestinos, enfrentados durante décadas, se estancaron en los últimos años. Precisamente uno de los aspectos que dificultaron los avances fue la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, territorio palestino que Israel ocupó durante la guerra de 1967. Unos 600.000 colonos viven en más de 2.000 asentamientos en Cisjordania y en Jerusalén Este, otra zona ocupada durante esa contienda. La comunidad internacional considera que los asentamientos son ilegales.Hanan Ashrawi, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), acusó a Netanyahu de preocuparse más de "calmar a sus colonos ilegales que en seguir los requisitos para la estabilidad y una paz justa".Ashrawi pidió a la ONU que garantice el cumplimiento de las resoluciones de la ONU por parte de Israel. El Consejo de Seguridad aprobó en diciembre una resolución que pedía a Israel el cese completo de construcción de asentamientos en territorio palestino ocupado, incluyendo Jerusalén oriental. En protesta por esa media, Israel recortó su contribución anual a la ONU en 5,7 millones de euros.La medida también despertó críticas dentro de Israel. "Netanyahu es prisionero de los colonos y prefiere su supervivencia política al interés del Estado de Israel", señaló el grupo defensor de derechos humanos Peace Now. "Cediendo a la presión de los colonos, Netanyahu está llevando a los israelíes y palestinos a una realidad de un Estado y un apartheid", donde los palestinos no tienen los mismos derechos.La aprobación del nuevo asentamiento se produjo pese al llamamiento del presidente estadounidense Donald Trump a Netanyahu de "contener" la construcción de asentamientos. Trump ha manifestado su intención de reanudar las conversaciones, pero en un cambio de su política en la región dijo también que está abierto a soluciones alternativas a la de dos Estados.Desde que Trump llegó a la Casa Blanca el 20 de enero, el Gobierno de Israel, religioso y de derecha, ha anunciado la construcción de unas 6.000 viviendas en asentamientos en territorios ocupados.Según algunos medios, el Gobierno israelí intentó en las últimas semanas acordar una línea común con Washington en la cuestión de los asentamientos, pero no lo logró, según el diario "Haaretz". Netanyahu habría, sin embargo, Informado al gabinete de seguridad que Israel limitaría la ampliación de los asentamientos y que no permitiría la formación de puestos externos no autorizados, según los medios.# Información