En la Córdoba andalusí, «la mesa» se convirtió en un reflejo del esplendor de la época. Durante el califato y los siglos posteriores, la ciudad, que era capital política, se convirtió en un espacio de intercambio en el que alimentos, especias y técnicas culinarias viajaban desde Oriente y el Magreb para integrarse en el día a día de la península. El conocido artista Ziryab (Abu al-Hasan Ali ibn Nafi), llegado a la corte Omeya de Abderramán II en el siglo IX, marcó un antes y un después en las costumbres... Читать дальше...