No, lo del contenedor amarillo no se junta al final con toda la basura (es más bien… al revés)
En 2022, cada persona en España separó 27,1 kg de envases de plástico, latas y briks y papel y cartón en contenedores y papeleras amarillas y azules, según datos de Ecoembes, y aunque cada vez circula menos, ha existido una leyenda según la cual los camiones de la basura terminan recogiendo esos residuos que separamos en casa y mezclándolos con el resto de la basura. O que el camión del reciclaje acaba volcando su carga en el vertedero de turno.
La realidad es que en España son los más de 8.100 ayuntamientos los responsables de recoger los envases domésticos. Cada entidad local tendrá sus camiones (o sistemas alternativos, como la recogida neumática). Hay distintos modelos de camión para la recogida de residuos.
En algunos casos, un mismo vehículo puede recoger dos tipos de contenedores, incluido el de orgánico o de resto. Pero no se mezclan sus contenidos. Cada cual terminará en un sitio distinto. En el caso de la carga del contenedor amarillo, irá a parar a una planta de selección (no de reciclaje, directamente, ni a vertederos con el resto de basura).
Al principio (y no al final) ‘todo se junta’… pero no con la basura
En realidad no en el camión, sino ya en casa juntamos residuos a la hora de separar… bastante distintos entre sí, en nuestro cubo amarillo. Porque, ¿qué tendrá que ver una lata con una botella de plástico? ¿O incluso, o un bote de desodorante con una lata de conserva o una caja de fruta? Juntamos cosas muy distintas en origen, pero si lo echáramos con el resto de la basura no habría manera de dar una segunda vida a esos materiales, así que todo esto, por muy distintos materiales que lo componga, va al contenedor amarillo:
| Botellas de plástico y tapones | ||
| Tarrinas | ||
| Latas y chapas | ||
| Bandejas de poliespán o aluminio | ||
| Film transparente | ||
| Botes de aerosoles | ||
| Briks | ||
| Tubos de dentífricos | ||
| Cajas de madera |
Del contenedor amarillo a la planta de selección, no a la basura
Los camiones del reciclaje llevan los residuos del contenedor amarillo a plantas de selección, no a vertederos con el resto de la basura. Se pasan por un tambor rotativo, llamado trómel, y así se descartan los más voluminosos y más pequeños, haciendo un primer cribado por tamaño. Después, los residuos van separándose para circular por ‘canales’ distintos.
- Las bolsas se abren con cuchillas automáticas y ellas mismas y otros films de plástico son aspirados, pasando a unos tubos específicos.
- Con lo que había dentro de las bolsas y restos que ha llegado a las cintas transportadoras, además de la selección que se puede hacer manualmente, unos electroimanes atraen latas o envases con hierro.
- Las botellas de PET o los briks se van separando entre sí mediante lectores infrarrojos y sopladores, que los van enviando por ‘canales’ distintos.
- Otras latas, como las de refresco, o bandejas que son de aluminio, se seleccionan con una especie de imán invertido (corriente de Foucault) y se separan del resto del mix plásticos que queda.
Todo ello se deja listo como materiales para el posterior tratamiento y reciclaje. Y lo que no debería haber llegado hasta aquí, como lo orgánico, o ‘plásticos que no son envases’, se almacena por si se pudiera llevar a otra instalación donde pueda ser útil. Si no, se elimina en el vertedero.
Así que… no, no se junta todo en el camión. Realmente se juntan cosas muy distintas en el cubo (no de basura) y contenedor amarillo que luego se separarán. Por eso, cuanto más fácil se ponga en origen, mejor para reciclar. Aunque siempre hay que tener presente una máxima: además de reciclar, reducir el consumo de plásticos y reutilizar envases adecuados.
