Ya no se extorsiona como siempre. Parece que, hasta en eso, la política actual ha perdido la educación. Antes, uno conocía los trapos sucios del jefe y con ese valor que da la información prohibida, conseguía puestos, trabajos, posición, prebendas y demás cosillas. Se podría decir que cuántos más secretos conocieras del patrón, mejor te iría. La extorsión era la mejor forma de ascender. Pero de un tiempo a esta parte, la cosa ha cambiado. Ahora es el jefe el que sabe demasiados secretos sobre las personas que lo rodean y... Читать дальше...