El campo ya asume «pérdidas» en un año que «no será bueno» debido al exceso de lluvias
«¡Buff!». Es el resoplido que sale casi de forma unánime de la boca de los agricultores cuando se les pregunta por los efectos del tren de borrascas sobre sus campos . Con la vista apuntando al cielo y la mirada puesta en unas tierras anegadas en las que «como poco», y siendo «muy optimistas», deberán pasar al menos «entre quince y veinte días» para poder entrar. Y eso siempre y cuando las lluvias cesen, el tiempo acompañe y «oree» -el viento «es lo que más seca», precisan- unas parcelas que en algunos casos son como piscinas. Читать дальше...
