El tomate es una fruta que aporta vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes como el licopeno. Sin embargo, como sucede con prácticamente cualquier alimento, algunas personas pueden experimentar molestias si lo consumen en exceso. Pero ¿qué problemas puede provocar? Sobre este tema habla Jorge Limón, conocido experto en macrobiótica que recientemente visita el podcast Buscando el Equilibrio. Durante la conversación explica por qué, pese a los múltiples beneficios del tomate, considera que no conviene consumirlo todos los días. Al inicio del fragmento, Limón deja claro que no considera que sea un alimento malo. «Tiene vitaminas, tiene minerales, tiene incluso protectores cancerígenos», reconoce. Eso sí, justo después advierte de que el tomate pertenece a la familia de las solanáceas y contiene pequeñas cantidades de glucoalcaloides. Según sostiene, el problema aparece cuando se consume diariamente, incluso durante el invierno y fuera de temporada. Limón afirma que estas sustancias pueden favorecer «calcificaciones en tejidos blandos», potenciar «las piedras en el riñón» e impedir que el calcio se fije correctamente en los huesos. Por ello recomienda reducir el consumo de tomate, pimiento y patata, especialmente entre quienes padecen artritis, gastritis u otros problemas inflamatorios.