El Ayuntamiento de Sevilla ya tiene en su mano el proyecto para construir el nuevo parque de bomberos de Pino Montano. Una mejora históricamente demandada el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios, que venía advirtiendo de que las actuales instalaciones en la calle Agricultores eran insuficientes y obsoletas para prestar su actividad. Por ello, el gobierno de José Luis Sanz ha venido trabajando en la idea de trasladarlas a otra parcela cercana en la que se pudiera construir un edificio más moderno y con más prestaciones para garantizar el correcto funcionamiento de los equipos. Y así ha sido. La Gerencia de Urbanismo aprobó hace ahora un par de años la cesión de una parcela municipal de unos 9.500 metros cuadrados para tal fin, situada entre las calles Camino de los Toros y Parque de Despeñaperros, muy próxima a las torres del parque comercial Torneo. Unos terrenos que se dividirán en dos áreas. Una primera -la más amplia- de alrededor de 7.350 metros cuadrados y en la que irá situado este parque de bomberos; y otra segunda, de unos 2.100 metros cuadrados, reservada para la construcción de una futura comisaría de Policía Local. Las nuevas instalaciones se han diseñado con el objetivo de que la plantilla de bomberos se vaya incrementando con el tiempo. Actualmente, el parque dispone de un equipo de 60 efectivos, aunque el nuevo tendría capacidad para 95 trabajadores repartidos en cinco turnos de 19 personas cada uno. Lo haría, además, con un reparto en el que habría un subinspector, dos jefes de dotación, diez bomberos, cuatro conductores y dos teleoperadores. Junto a ello, contaría también con una amplia flota formada por nueve vehículos de intervención, dos ligeros y un remolque. Los más de 7.000 metros cuadrados del nuevo parque se dividen en cuatro zonas. Por un lado, el espacio de exterior de maniobra de vehículos, al que se accede a través de un carril en Camino de los Toros. En segundo lugar, se fija una zona de prácticas, donde irá una torre de maniobra de cinco plantas más sótano para trabajos similares al rescate, descuelgue y simulacros de incendios. En el sótano habrá un área de simulación de fuegos bajo rasante, buceo en humo y rescate. Además, las tres primeras plantas recrean una vivienda unifamiliar, mientras que el resto carece de cerramiento exterior para facilitar los ejercicios de rescate por cuerda. El elemento más destacado de estas instalaciones será el edificio principal, que contará con almacenes, salas de formación, zona administrativa, área residencial y dársenas de vehículos. Así, en la fachada alineada con la calle Parque de Despeñaperros, se disponen tres plantas más castillete en las que irán los espacios destinados a las funciones inherentes a la actividad. En el sótano, por su parte, habrá un aparcamiento para unos 42 coches, al que se accederá por una rampa de doble sentido o bien de forma peatonal, con un cuerpo de escaleras de tres tramos y ascensor. En la planta baja habrá dos patios. Uno principal en el que irá la escalera de acceso a la planta primera y otro más pequeño donde se ubicará la escalera y el ascensor para las otras del edificio y que genera dos galerías en forma de «L». En ellas habrá dependencias administrativas, el centro de control del parque, los despachos de los mandos y estancias como la cocina, el comedor, el salón y los baños. Se dispone un espacio colindante al hangar para la descontaminación de efectivos tras las intervenciones. Por su parte, en la fachada al sur de la primera planta estará la zona de descanso para el personal de guardia, con ocho dormitorios dobles, así como los vestuarios, taquillas y sala de estudios. En el norte irá el tobogán de emergencia, que estará conectado con el área de entrenamiento y la pista multideportiva. El alcalde ya anunció en su día que el coste de este parque se acercaría a los cinco millones de euros. De momento, lo que ha licitado ahora la Junta de Gobierno ha sido el contrato para la redacción del proyecto de ejecución y el estudio de seguridad y salud, entro otros aspectos previos. Todo ello, con un presupuesto aproximado de unos 245.000 euros (IVA incluido). Una vez que se resuelva este trámite, el siguiente paso será licitar unas obras que van a dar respuesta a una de las demandas históricas de los bomberos de Sevilla.