La Junta limita el ocio nocturno y advierte de «dos o tres semanas malas»
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Con este panorama, y sobre la máxima que es la población entre los 15 y los 29 años la que tira de los contagios, la Junta tenía ayer sobre la mesa la decisión de adoptar medidas para frenar la escalada «disparatada» del Covid, una vez que su petición de implantar el toque de queda de una a seis de la madrugada fuese totalmente rechazada por el Ministerio, que no ha llegado ni a considerarla.
Finalmente, toda la Comunidad se mantiene en fase 1 y las nuevas restricciones se circunscriben al ocio nocturno. Tal y como estaba previsto, el Consejo de Gobierno ha decidido concretar en él las limitaciones, de forma que los establecimientos deberán cerrar a las dos de la mañana (sólo podrán recibir clientes hasta la una), su aforo se reduce a un tercio y se prohíbe el consumo en barra y el baile, mientras que las mesas no podrán tener más de diez personas. En pubs, karaokes y bares musicales, el aforo máximo será del 75 por ciento. También quedan prohibidas desde el jueves, cuando entra en vigor la norma, las peñas, una limitación especialmente significativa en el periodo estival, cuando la mayor parte de los municipios celebran sus fiestas patronales. De momento, eso es todo a nivel de restricciones, ya que se mantendrá el nivel 1 de alerta para el resto de actividades y sectores, siempre en función de la evolución de los datos. La otra decisión no lo es tal, ya que tiene carácter de recomendación y, a lo sumo, de colaboración. Así, se solicita a las autoridades competentes, ayuntamientos fundamentalmente, no autorizar la celebración de eventos multitudinarios.
Son, en definitiva, decisiones que adopta la Junta aunque sin demasiada convicción sobre su efectividad, conscientes de que el ocio nocturno se puede «desplazar» de los establecimientos a la calle, a través de los botellones, e, incluso, a las viviendas. De ahí que Igea solicitase, casi implorase, a los ayuntamientos su colaboración para hacer cumplir las medidas de seguridad y, a partir de hoy, las nuevas restricciones. El vicepresidente de la Junta ha justificado la decisión del Ejecutivo autonómico de no decretar más limitaciones en que «no se puede dañar al sector por la irresponsabilidad de una inmensa minoría». En este punto, señala que «hubiera sido más fácil y más sensato con un toque de queda», pero dado que no es posible, pidió a los ayuntamientos que «refuercen ese control, sobre todo en los locales reincidentes y cuyos incumplimientos son frecuentes y conocidos».
En esta misma línea, ha advertido de que «vamos a extremar las medidas sancionadoras y se utilizará el cierre cautelar». Insiste en que «hacer que se cumplan las medidas es esencial» y pidió «responsabilidad» a los locales de ocio, aunque reconoció que los incumplidores son «afortunadamente una inmensa minoría». En cualquier caso, «no toleraremos que los errores e irresponsabilidad de unos, causen el perjuicio de todos», sentenció Igea.
Otro de los asuntos que preocupan especialmente es la situación de los centros de Atención Primaria a los que acuden las personas contagiadas que no van al hospital pero sí llegan a hacerse las pruebas o a consulta cuando tienen síntomas, lo que origina que estos centros «sufran un episodio de saturación». Por este motivo, se eliminará «toda la carga posible que se considere innecesaria», señala Igea, como son los retro rastreos, que ya no resultan eficaces, o los cribados masivos «que no sean esenciales». No obstante, ha anunciado que el próximo fin de semana se realizará uno de estos cribados en Zamora.
