La finca que produce alimentos de forma permanente y regenera el suelo
Cuando mueren las raíces de un campo, no todo está perdido, se puede volver a plantar. Esto es lo que demostró una pareja que adoptó una propiedad con un terreno abandonado en Frean (Galicia) y lo devolvió a la vida. El suelo estaba completamente degradado, sin lombrices ni vida microbiana, como resultado de décadas de monocultivo de cereales y maíz tratados de forma intensiva con pesticidas, herbicidas y fungicidas.
