En este Madrid de luces y sombras de Arbeloa, a solo un punto en Liga del Barça, pero eliminado de Copa y con una repesca en Champions por no hacer los deberes en Lisboa, el entrenador salmantino ganó tiempo con su victoria en Mestalla. Un triunfo con poco fútbol, pero con compromiso y solidez, como ocurrió hace dos semanas en El Madrigal : «Sabemos que venir a Mestalla es como ir al dentista, por la exigencia y por la necesidad que tenían ellos por los puntos. Ha sido un triunfo de mucha paciencia, de trabajo y de sacrificio. Читать дальше...