Durante milenios nadie pudo entrar a la Cueva de Ardales , descubierta en 1821. Un terremoto abrió la entrada que llevaba sellada más de 3.500 años. El seísmo tuvo su epicentro en la Alhama de Granada, y lo que se descubrió al otro lado es uno de los grandes tesoros de la prehistoria europea, un laberinto subterráneo donde los humanos dejaron su huella. Se encuentra a unos 50 kilómetros de la costa mediterránea, en el Cerro de la Calinoria, y se trata de uno de los grandes atractivos patrimoniales de la provincia de Málaga. La cavidad es un sistema kárstico de unos 1.500 metros de longitud , aunque solo se visita la parte acondicionada. El recorrido pasa por la Gran Sala, la Sala del Lago, la Galería del Espolón, la Galería de los Grabados y la Sala de las Manos. Su principal valor es el arte rupestre que tiene en su interior. En 2018, un estudio dató las pinturas rojas de sus paredes, con fechas de entre 65.000 y 45.000 años. Los investigadores atribuyen estas pinturas a los neandertales, este hecho sitúa a Ardales entre los enclaves con arte más antiguo del mundo. La cueva forma parte desde 2010 del Itinerario Cultural Europeo «Caminos del Arte Rupestre» del Consejo de Europa. Desde el pueblo se puede acceder en coche hasta la entrada de la cueva, en donde se realiza un itinerario guiado de unas dos horas aproximadamente. Sin embargo, si estás pensando planear tu visita, es necesario comprar las entradas con antelación por internet o en las oficinas de turismo. En el precio está incluida la visita al centro de recepción, que expone en paneles y vitrinas la información sobre la prehistoria de Ardales. Además, en sus pasillos se encuentra una selección de materiales arqueológicos de las investigaciones de las últimas cuatro décadas. La vista a la cueva puede complementarse perfectamente con un recorrido por el municipio. Si te apasiona la historia y la arqueología, el museo municipal de la Historia y las Tradiciones de Ardales reúne unas 800 piezas de la prehistoria de la localidad y de la comarca del Guadalteba, con una sala dedicada al arte paleolítico de la cueva. En el municipio también se encuentran las ruinas de Bobastro, el conjunto rupestre del siglo IX más importante de la provincia, accesible por la carretera Álora a Ardales. Se encuentra a unos 2 kilómetros al norte de El Chorro. Muy cerca de las ruinas está el desfiladero de los Gaitanes y la sierra de la Huma , ambos se encuentran dentro del mayor espacio natural protegido de la provincia, que se extiende por Álora, Ardales y Bobadilla.