Bertín Osborne va a volver a los escenarios tras haber sufrido algunos problemas de salud relacionados con el Covid-19 en los últimos tiempos. Así lo ha anunciado este miércoles en el programa 'Y ahora Sonsoles' de Antena 3. Durante su visita al espacio presentado por Sonsoles Ónega , el cantante aprovechó para contar detalles de su cambio físico en los últimos años y la alimentación que sigue en su día a día. Bertín cuenta que hace dos años le dieron una serie de inyecciones para bajar de peso: «Sí, hay unas inyecciones que te pones ahora y adelgazan un disparate. Lo hice dos meses y me pegaban unos pinchazos aquí en la barriga que no veas». Gracias a esas inyecciones, asegura que perdió cinco o seis kilos. Pero el gran cambio llegó con una recomendación de un amigo médico, que le aconsejó que dejase de cenar: «Dejé de cenar y me quité otros ocho o nueve kilos. Y ahora me mantengo». En una visita a 'El Hormiguero' en 2025 también recalcó que no cenar le «ha cambiado la vida»: «Duermo mejor, he adelgazado 10 o 12 kilos» . Además, afirmó que no come bocadillos porque no le gustan. Un día normal en la vida de Bertín comienza con un desayuno ligero: «Aunque no ceno, no me levanto con hambre. Me tomo una copa de tinto porque me da un brillo en la frente fantástico. Y luego en mi casa pues me hacen huevos revueltos con pavo, con lo que sea y unos picos». «Con eso desayuno y salgo a la calle, al campo, que me como los caballos», bromea. Y es que Bertín come «como los perros, una vez al día, al mediodía». Y advierte: «Eso sí, al mediodía hay que echarle cojones para para comer a mi lado». Aunque luego matiza que ya no come las mismas cantidades que antes: «Tampoco creas que soy un animal, era un animal antes, comiendo una barbaridad. Pero ahora no, como normal. Como bien y sano».