Ceuta continúa atravesando un momento crítico cuando ya se ha cumplido un mes desde que alrededor de 72.000 inmigrantes procedentes de Marruecos entraron irregularmente en la ciudad autónoma. Aunque la mayoría regresó durante las primeras 48 horas, cerca de 5.000 permanecen todavía allí y numerosos vecinos denuncian una creciente sensación de miedo, inseguridad y abandono. Una situación que distintos responsables políticos y convocantes han calificado de «invasión». La gestión del Gobierno también ha recibido duras críticas por parte de la oposición, que le reprocha haber reaccionado tarde y de manera improvisada. Ante esta situación, este miércoles 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, se han convocado concentraciones en cientos de municipios españoles, entre ellos Barcelona y una veintena de localidades catalanas, para mostrar su apoyo a la ciudad autónoma. La concentración de Barcelona comenzará este miércoles 2 de septiembre a las 20.00 horas en la plaza de Sant Jaume , frente al Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat. El acto se desarrollará bajo los lemas «Barcelona con Ceuta» y «Ceuta no está sola». La Casa de Ceuta en Barcelona también ha respaldado esta ubicación y ha anunciado que algunos de sus socios acudirán a título particular. La entidad, sin embargo, ha aclarado que no actúa formalmente como convocante y ha pedido que la protesta se desarrolle desde «el respeto, la serenidad y el espíritu de convivencia». El Ayuntamiento de Barcelona no se ha adherido institucionalmente a la movilización. El dirigente del PP en la capital catalana, Daniel Sirera, había solicitado al alcalde, Jaume Collboni, que participara en el acto y colocara la bandera de Ceuta en la fachada consistorial, pero el gobierno municipal ha optado por mantenerse al margen. Al tratarse de una concentración estática en la plaza de Sant Jaume, y no de una manifestación con recorrido, no se han comunicado cortes generales en las grandes arterias del centro de Barcelona. Eso sí, la Guardia Urbana podrá restringir puntualmente el acceso al entorno de la plaza en función del número de asistentes. Las principales afectaciones podrían producirse en las calles Ferran, Jaume I, Ciutat, Llibreteria y Bisbe, todas ellas situadas en los accesos inmediatos a Sant Jaume. La plaza ya cuenta habitualmente con importantes restricciones a la circulación, por lo que no se espera una afectación comparable a la de las grandes manifestaciones que recorren la Via Laietana o el centro de la ciudad. Aun así, se recomienda evitar el vehículo privado en el Barrio Gótico durante la tarde y utilizar el transporte público. Las movilizaciones se celebrarán mayoritariamente a las 20.00 horas y frente a los respectivos ayuntamientos. En la provincia de Barcelona se han anunciado actos en los siguientes municipios: Badalona y Castelldefels destacan porque sus respectivos ayuntamientos han convocado oficialmente los actos. En Badalona, el alcalde Xavier García Albiol ha llamado a concentrarse bajo el lema «¡Badalona con Ceuta!», mientras que Castelldefels celebrará un acto institucional de apoyo y solidaridad con la población ceutí. En otros municipios, como L'Hospitalet, Sabadell o Cornellà, la convocatoria ha sido impulsada principalmente por los grupos municipales del PP y Vox ante la decisión de los gobiernos locales socialistas de no adherirse institucionalmente. Las protestas se extenderán también al resto de provincias catalanas. En Tarragona están previstas concentraciones frente al Ayuntamiento de la capital, así como en Reus y El Vendrell. En la provincia de Gerona se han anunciado movilizaciones en Gerona capital, Figueres y Puigcerdà. En Lérida, el acto principal tendrá lugar a partir de las 20.00 horas en la plaza de la Paeria. Las convocatorias han sido promovidas inicialmente en todo el país desde la sociedad civil y respaldadas posteriormente por la Federación Española de Municipios y Provincias. PP y Vox han pedido una participación masiva, mientras que el PSOE ha decidido no sumarse al considerar que las concentraciones están siendo utilizadas políticamente.