Heinny (34), un dominicano afincado en Guadalajara, acudía a 'First Dates' con el deseo de encontrar una mujer sencilla, familiar y con ganas de construir una relación seria. Antes de conocer a la candidata que el programa buscó para él, el soltero compartía algunas confidencias con Carlos Sobera. Desvelaba que tiene «un don de nacimiento», la clarividencia. Además, le hablaba al presentador de su bisexualidad y de que, aunque se le da bien ligar, le cuesta confiar. «La gente opina que el bisexual se va más por un lado que por otro, yo voy más con la persona. Si hay feeling y buen rollo, fluyo», señaló. Para que eso sucediera, consideraba esencial que su cita fuera alegre y «del mismo rollo que yo». No se imaginaba hasta qué punto. Los celestinos del 'dating show' emparejaron a Heinny con Nicky (27), una colombiana que vivía entre Ámsterdam y Madrid. La joven se definía como una persona «extrovertida, divertida y amante de las sorpresas». «Siempre me he sentido mujer, pero antes era no binaria hasta que decidí lo que realmente quería ser», se sinceraba en los totales acerca de su transexualidad. La primera impresión entre ambos fue positiva. Heinny encontró a su cita atractiva y Nicky también se mostró satisfecha con la cita que le había tocado. La pareja parecía estar encajando y disfrutando de la velada. Hasta que ella decidió poner a prueba el sentido del humor de su acompañante. «Hago películas para adultos», confesó a bocajarro. Totalmente desprevenido por el giro de los acontecimientos, el dominicano no pudo articular palabra. «Tengo amigas con OnlyFans, pero esto me ha pillado desprevenido», admitía ante las cámaras. Tras un silencio incómodo, Nicky empezaba a reírse y destapaba que estaba bromeando. En otro momento de la cena, la colombiana relataba un disgusto que se llevó a causa de un hombre. No sé si es correcto lo que voy a decir. El mundo da muchas vueltas… Yo decía que con un dominicano, jamás. No discrimino ni nada, me pasó algo con un chico. Me echó de su casa porque no quise tener sexo con él», narraba la soltera. Heinny se quedaba descolocado precisamente por compartir la misma nacionalidad que el hombre en cuestión, pero intentaba quitar hierro al asunto y demostrarle que no todos son iguales. Ella misma lo pudo comprobar poco después, al abrirse con su cita sobre su condición de mujer trans. Lejos de suponer un obstáculo para Nicky, él se tomó la información con respeto, naturalidad y valorando muy positivamente la sinceridad de la soltera. «De primeras no me molesta y no debo preguntarte, es cosa tuya. Ya venimos de bastantes prejuicios», argumentaba. Tras eso, los dos decidieron que querían una segunda cita.