El Ayuntamiento de Sevilla sigue celebrando el quinto centenario de la boda imperial entre Carlos V e Isabel de Portugal con un amplísimo programa de actividades al que ahora se sumarán unas recreaciones de época en el Real Alcázar que invitarán a los visitantes a viajar hasta el siglo XVI. Con este fin, el Patronato del monumento acaba de publicar los pliegos del contrato para buscar una empresa que se encargue de esta iniciativa, que principalmente consiste en la realización de 25 sesiones presenciales de 90 minutos, que se celebren en cinco semanas consecutivas y con una temática distinta que se ambiente en los años del enlace real. Las mismas se ubicarán en el recinto del Alcázar en horario de lunes a viernes de 19.00 a 20.30 horas. La propuesta es bastante original, pues pretende imitar la gastronomía, la música, la danza, la farmacia y la medicina, y la moda de aquella época en la que se celebró la boda imperial. Quienes asistan a las sesiones encontrarán un pequeño acto de bienvenida y presentación de la dinámica del día, al que seguirá un taller explicativo en el que el monitor y el especialista, mediante el uso de medios físicos y audiovisuales, podrán explicarán a los asistentes a la actividad cómo era en la primera mitad del siglo XVI en Sevilla y en la Corte de los Austrias. Lo harán a través de cada una de las cinco temáticas que han sido seleccionadas por el Patronato del Alcázar y que pretenden traer al 2026 las costumbres propias de hace cinco siglos para un máximo de 40 asistentes por cada una de las sesiones. La primera de las semanas se centrará en la cocina de la boda de Carlos V. Para ello, se mostrarán reproducciones de utensilios de cocina del siglo XVI, como calderos de hierro, morteros de piedra, cuchillos de cocina medievales, etc. Además, se enseñarán ingredientes documentados en los recetarios renacentistas, como especias, harinas o legumbres; y también se contará con unas láminas de tratados culinarios (facsímiles de «Libros de Guisados» de Ruperto de Nola). Además, se acompañará con actividades de exhibición de cinco utensilios, la presentación de tres recetas renacentistas con ingredientes originales, la demostración de una técnica de cocción y la manipulación de al menos dos ingredientes por participante. La música del siglo XVI será la protagonista de la segunda semana a través de reproducciones de tres instrumentos musicales como el laúd, el rabel o la chirimía, la utilización de un sistema de audio con grabaciones de música polifónica renacentista y la muestra de partituras facsimilares con la firma de los compositores contemporáneos. Elementos a los que se sumarán una serie de iniciativas participadas por los propios visitantes como explicar la construcción y afinación de los instrumentos antes señalados, la escucha de tres piezas musicales documentadas del período con una duración de al menos 2 o 3 minutos, la explicación de dos formas musicales renacentistas y, por último, un ejercicio de un gesto musical con instrumento de réplica. Entrados ya en la tercera semana, los participantes podrán imbuirse de la danza propia de la boda imperial. Para lograrlo, se contará con réplicas de tres piezas de vestuario cortesano (gorguera, jubón, saya), vídeos grabados de tres danzas renacentistas documentadas (pavana, gallarda, canario), así como diagramas impresos de dos coreografías básicas de la época. A partir de ahí, se desarrollarán actividades como la exhibición de tres elementos de vestuario con explicación de su confección histórica, la proyección de tres vídeos de danzas documentadas de 2 minutos cada uno, la explicación de dos tipos de paso renacentista (paso natural, paso atrás), además de la ejecución guiada de una secuencia básica de 8 pasos (pavana simplificada). La farmacia y la medicina del siglo XVI centrarán la atención de la cuarta semana. Lo hará a través de la reproducción de hasta cuatro instrumentos médicos de la época, como son la sangradera, el catéter de bronce o, entre otros, las pinzas quirúrgicas. Se mostrarán tres remedios propios naturales de plantas medicinales secas, así como facsímiles de las páginas de tratados médicos renacentistas como el de Miguel Servet. En cuanto a la parte más práctica, se enseñará el funcionamiento de los instrumentos quirúrgicos, se identificarán tres de la plantas medicinales de herbolario y se demostrará cómo era una de las técnicas médicas renacentistas, en este caso, el vaciado de sangre con simulacro. Cerrará el ciclo una semana inspirada en la moda , con réplicas funcionales de tres prendas cortesanas como faldillas, calzas y gorgueras desmontables, las muestras físicas de los tejidos documentados como terciopelo, brocado, damasco, tafetán, así como grabados de trajes de la Corte de Carlos V. Todo ello se complementará con actividades prácticas como la demostración de la colocación histórica de las prendas, la manipulación de los tejidos que se expondrán, el análisis de los tres grabados mostrando evolución de la moda entre 1520-1530 y, finalmente, un ensayo práctico de colocación de uno de los accesorios que se mostrarán (gorguera o manguito).