El hotel ubicado en la avenida de la Palmera con la calle Manuel Siurot abrirá muy pronto sus puertas. La gestora del establecimiento, Ybarra y Cia., ultima los detalles para poder empezar a recibir a los huéspedes del establecimiento de cuatro estrellas a partir de la próxima semana, según han confirmado a ABC desde el establecimiento. Coincide, por tanto, con la Feria de Abril dado que su ubicación resulta estratégica para aquellos que quieran hospedarse a pocos minutos del recinto ferial. El establecimiento cuenta con 128 habitaciones , bar, piscina infinita en la terraza y parking, entre otras instalaciones. El edificio se distribuye en planta sótano, semisótano, y cuatro plantas en altura, ático y cubierta. Además, se complementa con otros 500 metros cuadrados construidos de la planta baja del edificio anexo, que se reservaron para el proyecto hotelero. La empresa ha publicado en sus redes sociales imágenes en las que se ve cómo el hotel está prácticamente listo para entrar. Algunas de sus habitaciones cuentan con un pequeño jardín entre ellas, en consonancia con las numerosas plantas que llenan las terrazas y adornan la fachada. La estética del interior del hotel está muy vinculada a la tradición naviera de Ybarra y Cia. Tal y como señalan, un ojo de buey indica el número de cada habitación asemejándose a los camarotes de los barcos. Asimismo, en su recepción cuentan con una la maqueta del Itálica, el primer buque de vapor de la naviera familiar construido en 1860. Urbanismo aprobó la licencia de obra para el futuro hotel ubicado en el jardín del edificio Columbus -sede de empresas como Vodafone y Pegasus- en julio de 2019, cuando se estimó que podría estar listo para 2021. No obstante, han tenido que pasar cinco años para que este proyecto familiar se materialice. La pandemia obligó a retrasar los tiempos, por lo que los propietarios aprovecharon para presentar un reformado del proyecto. Como ya publicó este periódico, ese primer proyecto planteaba obras de ampliación por colmatación y remate del edificio existente, cuatro plantas y dos de sótano para destinarlo a uso hotelero. El modificado hizo que se ganaran 22 habitaciones pasando de las 106 planteadas en un primer momento a las 128 que finalmente tiene el hotel. Para ello se propuso la reforma de parte de la planta primera y segunda de la edificación anexa, cosa que no se contemplaba en el primer proyecto, y que estaban destinadas anteriormente a oficinas. Cada planta acabó sumando once habitaciones más al sumatorio final. Con el cambio de proyecto también se modificó la conexión entre la ampliación y el edificio existente en plantas primera, segunda y tercera por motivos funcionales; tanto por cuestiones técnicas, para aumentar la cubierta de instalaciones; como estéticas, al hacer más limpia y natural la conexión. También se realizará una pequeña ampliación en planta sótano y semisótano, sin superar los límites de edificabilidad de la parcela, establecidos en la licencia concedida. Adepa recurrió la licencia de obras en 2022, solicitando la paralización y demolición de las obras al considerar que el proyecto no se ajusta a los estándares urbanísticos históricos de la zona de La Palmera. A pesar de los recursos de Adepa, la licencia fue aprobada por el Servicio de Licencias de Urbanismo en junio de 2022 y los trabajos han avanzado. Desde Urbanismo se aseguró, tal y como recogía este periódico, que las modificaciones no alteraban las condiciones especificadas en los distintos informes emitidos con ocasión del anterior proyecto presentado. En ese sentido se señaló que la propuesta «era totalmente acorde con el actual PGOU y aplica a la parcela los parámetros de la calificación de servicios terciarios. En absoluto deriva de la aplicación de la compatibilidad de artículo 6.6.3., que es actualmente objeto de una modificación puntual».