El ruido del bulo ha derribado las puertas del Senado, una de las cámaras de representación territorial más importantes del país, con la reflexión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno de España, Óscar Puente , quien ha subrayado en una sesión el martes emplazada en este enclave que el Partido Popular está «privatizando el espacio público» en la Semana Santa celebrada en Sevilla y Málaga por la colocación de vallas altas, una medida que se toma por mera cuestión de seguridad, a fin de evitar aglomeraciones de personas en puntos clave y más en capitales de provincia que tantos turistas atraen en fechas señaladas. A modo de respuesta en este escenario de representación al senador Juan Ávila, el alcalde de la localidad de Carmona, quien le hacía varias recriminaciones en materia de Transportes, Puente reconocía su condición de cofrade y pese a ello daba crédito a uno de los bulos mayormente difundidos en las redes sociales que dan en la línea de flotación de la fiesta mayor hispalense y de la malagueña, cuyos gobiernos municipales siempre han incidido en la instalación de estas superficies con la suficiente altura, con la intención de evitar bloqueos innecesarios de personas al paso de una cofradía y evitar problemas de toda índole. Disuadir, al fin y al cabo. «Le voy a decir una cosa como cofrade y vallisoletano que soy», espetaba Puente desde su tribuna del Senado en esta sesión de control al Gobierno donde también se habló de la defensa de la religión. «No sé si la mejor manera de defender la religión es privatizar el espacio público para que la ciudadanía de Málaga o de Sevilla no pueda disfrutar de la Semana Santa , que es lo que hacen ustedes», advertía el responsable de Transportes, que era aplaudido por el resto de componentes del PSOE en esta intervención. A lo que concluía su disertación Puente, no sin dirigirse antes también a las alcaldías responsables de desarrollar este reconocido método de seguridad, que por si fuera poco, ayuda a fomentar el trasiego de decenas de personas que suelen acumularse en puntos de la ciudad, pongamos de ejemplo nuevamente la de Sevilla. «Yo como vallisoletano jamás lo habría consentido como alcalde», sentenciaba con todo Puente, antes de proseguir respondiendo al alcalde de Carmona por las distintas cuestiones referidas de infraestructuras.