El anuncio, a finales de marzo y por parte del PP, de crear en el Senado una comisión de investigación sobre Radiotelevisión Española – TelePedro para quienes consumen a la carta la propaganda pepera que difunden las cadenas autonómicas– nos ha llevado a gulusmear por ahí y meternos entre pecho y espalda una ración de 'RTVE responde', programa de periodicidad mensual en el que la defensora de la audiencia (sic) de la emisora pública se remanga, se pone seria y hace autocrítica, con un rigor y un escrúpulo que hace innecesario el montaje de un tribunal popular y populachero que enjuicie los contenidos sanchistas de TVE. Para qué montar un expolio en la Cámara Alta –nos preguntamos– cuando la propia cadena cuenta ya con un mecanismo de autocontrol. Media hora pasamos con Beatriz Ariño, en la línea de defensa. Tocaba el otro día hacer balance del mes de marzo y esto fue más o menos lo que vimos y oímos. Lo primero que llama la atención del ofendido –no hay defensa sin ofensa– que se asoma a 'RTVE responde' es la afición sinfónica de Ariño por el bombo y el platillo, que empiezan a sonar con la promoción de 'El juicio', de estreno inminente y llamado a abordar «temas que preocupan a la sociedad española», para formarse –siguen– «su propia opinión en un clima de polarización». Se queda uno bastante más tranquilo, virtud imprescindible para asistir sin convulsiones y espasmos a la lección sobre el lenguaje inclusivo que dicta a continuación el equipo del programa, al que se suman como invitados e invitadas unos cuantos y cuantas profesores y profesoras universitarios y universitarias, gremio y gremia últimamente muy devaluado y devaluada, precisamente por el sectarismo que exhiben los que pasan el filtro de los platós de TVE. Hay una «lengua que invisibiliza», dicen. «El 'Cantar de Mio Cid' es inclusivo», aclaran. «Firmar las informaciones con el segundo apellido sería una reflexión muy interesante para abrir nuestra mente», añaden. Luego meten una encuesta, hablan un poco más de feminismo, abogan por «las minorías culturales del Estado español» y cierran con otra promoción, en este caso de las estrellas del humor inteligente y de progreso que la cadena ha contratado para que nos meemos de risa. «Hasta el mes que viene», se despide Ariño. Visto lo cual, concluimos que la comisión que pretende montar el PP en el Senado resulta del todo innecesaria. Para trifulcas de salón, 'Mañaneros' ; para poner orden, Ariño. La audiencia de TVE no tiene queja.