La selección española jugó el contra Serbia un amistoso que sustituía a la Finalissima, cancelada por el conflicto en Oriente Próximo, ya que el escenario previsto era Catar. La Roja apenas sufrió ante un rival que trató de resistir, pero que no pudo evitar los dos goles de Mikel Oyarzabal, que ya encadena cinco partidos seguidos marcando, y uno del debutante Víctor Muñoz. El resultado y el buen juego mostrado por el conjunto liderado por Luis de la Fuente amplifican el optimismo de los españoles en esta última ventana antes del Mundial 2026. Pero, más allá de lo deportivo, Pedro Ruiz ha compartido una profunda reflexión sobre lo que le ha transmitido este triunfo: «Ayer viendo el partido de la selección española se me ocurrió hacer una metáfora». Lo que el artista y comunicador observó fue cómo el deporte puede lograr la unión de personas de diferentes orígenes e ideologías políticas. «Un madrileño le pasó el balón a un canario. El canario se la dio a un catalán y el catalán le envió el balón a un vasco, Oyarzabal, que marcó gol y se abrazaron todos», narra. «Ocurre igual cuando un navarro se la da a un andaluz o a un asturiano o a un valenciano», matiza, pues lo que más valora Pedro Ruiz es la muestra de unión final. «Ese abrazo de cinco o seis personas de distintos puntos de la geografía española que marcan un gol es fruto del esfuerzo y convivencia. Todos se querían», reflexiona. Esta imagen, concluye, es posible, «entre otras cosas, porque ninguno de los jugadores era político». «Ahí lo dejo», sentencia.