Sólo unas horas separan a José Antonio Rodríguez del atril del Teatro de la Maestranza para anunciar la Semana Santa de Sevilla. Su pregón, más que acabado y finiquitado, no fue fácil de comenzar a escribir, como el pregonero confiesa a ABC en una entrevista en su casa del barrio de Triana. Sin embargo, hubo un momento en que todo cambió, y desde entonces un apasionante viaje que ha conducido al periodista y colaborador de ABC hasta el domingo de Pasión. —¿Cómo fue enfrentarse al folio en blanco? —Fue terrible, sobre todo porque yo partía con un tremendo complejo: el Pregón de la Semana Santa lo ha dado gente a la que yo admiro profundamente. Yo decidí ser periodista después de haber entrevistado con 13 años a Carlos Herrera. Y ese día dije yo quiero ser periodista. O sea, Carlos Herrera, que mi ídolo de la infancia y lo sigue siendo, ha dado el pregón que yo voy a dar ahora. Por eso, partía con unos complejos tremendos, porque el pregón lo han dado premios nacionales de poesía. De hecho, los primeros folios eran intentando parecerme a esas personas a las que yo tanto admiraba. Así me pegué como dos o tres semanas sin sacar nada en claro. —¿Cuándo cambió aquello? —Curiosamente, el día que la Esperanza de Triana volvía de la misión. En la calle Pureza, a pocos metros de la capilla, me puse detrás del manto de la Virgen. Ahí, un señor del que no recuerdo ni la cara ni el nombre ni quién era me vio y me cogió del brazo. Me dijo: «Muchacho, sé tú, sé tú mismo. La clave del éxito es que seas tú. Porque el Consejo te ha elegido a ti». En ese momento, caí en que eran las palabras que necesitaba. El Consejo me conoce, sabe cómo soy y cómo me expreso, y ese es el pregonero que ha escogido para lo bueno y para lo malo. Cuando rompí la barrera de los complejos y decidí ser yo, curiosamente fue cuando el pregón rompió y cuando perdí el miedo a hacer cosas distintas a las que se han hecho hasta ahora. —¿Cómo es José Antonio Rodríguez y cómo va a ser su pregón? —Rodríguez es una persona muy positiva y alegre. Aunque a veces me pongo nervioso, suelo ser bastante sereno. En los trabajos que he tenido me han dicho mucho que en los momentos de crisis y caos, no me tiembla el pulso y desde la serenidad puedo solucionar los problemas. Quiero que toda esa alegría y esa serenidad se proyecten en el pregón. El pregón de una persona muy cofrade, que que ha nacido viendo cofradías y que la Semana Santa forma parte de su ADN. Con esa predisposición voy al teatro. —Describa su pregón de la Semana Santa en pocas palabras. —Creo que mi pregón va a ser muy intenso. Quizá la intensidad será una de las cosas que lo remarque. Creo que va a tener frescura en el lenguaje, en las formas y en la puesta en escena. Y creo que va a mirar mucho a la generación que viene detrás, esa generación de gente joven que tiene mucho que aportar a la Semana Santa desde su formación, su conocimiento, sus valores... Quiero dirigir mucho el pregón hacia toda esa gente.