Soy biofísico, trabajo en un campo nuevo llamado 'física de la materia activa'. Se trata de abordar los problemas biológicos aplicando las ecuaciones de la mecánica», cuenta Ricard Alert (Barcelona, 1989), profesor de investigación Icrea en la Universidad de Barcelona y ganador del Premio Fundación BBVA-Real Sociedad Española de Física a Investigadores Jóvenes en 2025. La colaboración entre científicos de distintas ramas es fundamental. «Los biólogos nos hacen preguntas. Por ejemplo, cómo migran las células de un tumor. Ellos conocen la bioquímica, pero nosotros indagamos sobre los mecanismos físicos. Qué fuerzas ejercen, cómo tiran las unas de las otras», detalla. «Si tenemos éxito, nuestras ecuaciones pueden ayudar a curar el cáncer». Para entender cómo las matemáticas pueden frenar una metástasis, hay que cambiar la forma de mirar la enfermedad. «Para un físico, un tumor es un fluido, pero uno muy particular», subraya. A diferencia de una gota de agua, que es pasiva, los tumores son «fluidos activos». «Las células cancerígenas pueden usar muchos mecanismos distintos de migración. Y por eso es tan difícil pararlas», expone. Los orígenes de esta disciplina se remontan al estudio de las bandadas de estorninos. El concepto clave es la autoorganización: «No hay un pájaro que mande, pero de alguna forma, a través de las interacciones, emerge un comportamiento ordenado», detalla. «Desde el punto de vista evolutivo, es una genialidad porque es una forma sencilla de organizar comportamientos muy complejos». Una de sus investigaciones recientes ha tenido repercusión mundial y abre la puerta a aplicaciones en la fecundación in vitro. Hasta ahora, la alta tasa de fracaso reproductivo por la edad materna se achacaba a la genética, pero su equipo ha demostrado que también es una pura cuestión de física. «Hemos descubierto que los embriones de madres mayores están demasiado 'tensos'», explica Alert. «Sus células generan tanta fuerza entre sí que el embrión se vuelve rígido, incapaz de fluir y expandirse para anidar correctamente en el útero». Y concluye: «El gran reto ahora es lograr aflojar esa rigidez sin interferir en el desarrollo natural del embrión». ֍ ֍ ֍