La sanidad pública de la que disponemos en España es alabada por muchos pero, en la actualidad, está atravesando una situación complicada. Hace solo unos días se produjo la primera semana de una huelga indefinida de médicos, la cual se ha convocado contra el anteproyecto del Estatuto Marco de Mónica García. A rasgos generales, los médicos piden un estatuto propio para su profesión, que tenga en cuenta sus particularidades y que contemple menos horas máximas semanales, mejores sueldos y guardias voluntarias y mejor remuneradas, para poder trabajar en mejores condiciones y ofrecer una buena atención a los pacientes. El escenario actual es de negociaciones entre el Ministerio de Sanidad y los diferentes sindicatos y trabajadores, buscando llegar a un consenso entre ambos lados. Esto, a ojos de quienes acaban de empezar a ser médicos o están estudiando para ello, podría hacer que muchos se replanteen si realmente quieren desempeñar un trabajo como cirujano, médico de familia o de urgencias, por ejemplo. En una búsqueda por arrojar luz a la profesión y hablar claro sobre ello, desde 'El Hormiguero' han organizado un encuentro del doctor Pedro Cavadas, reputado cirujano, con dos jóvenes que acaban de terminar la carrera de medicina. Estos han podido hacerle las preguntas que más les inquietan sobre ser médico en la actualidad, y el doctor ha dejado varios consejos tanto a ellos como a todo aquel que quiera estudiar esta carrera. «Ahora que vamos a empezar nuestra carrera profesional, ¿cuál sería el principal consejo que nos darías?», comienza diciendo el joven al doctor, que respondía así: «La esencia de la medicina es sentarte delante de un tío que tiene un problema, tú no lo tienes, o sea, su vida puede ser, puede o continuar y ser maravillosa o no continuar y/o ser una tragedia y eso depende de lo que tú hagas. El paciente es lo primero siempre y en el momento en el que pierdes eso de vista, pasas a ser un mal médico». La segunda joven sentía inquietud por la manera en la que el doctor gestionaba recibir a alguien que llega «hecho pedazos a quirófano», preguntándose cómo hacer para que no le afecte, pero Cavadas lo deja muy claro: «No hago nada porque me afectan». Así, como médico con años de experiencia, indica que el problema de dedicarse a ello es que «tratas con el material más sensible que hay, que es un ser humano desesperado y enfermo. Si el paciente mejora, tú mejoras, si el paciente empeora, tú empeoras y si el paciente se muere, eh, un trozo de ti se muere con el paciente» Otra de las preguntas que hace el joven es que, teniendo en cuenta que la de médico es una de las profesiones con mayores índices de 'burnout' (estar quemado con el trabajo), cómo se puede manejar correctamente. Cavadas responde que se aguanta y dosifica, desarrollando su punto de vista: «Andar solo y deprisa es muy fácil quemarte, andar lejos y acompañado, formando equipos, etcétera, etcétera, retrasa el el hecho de que de que estés harto de tu trabajo». En este sentido, los jóvenes también plantean si el doctor cree que se valora el trabajo que desempeñan los médicos y Cavadas tiene claro que, al ser algo gratuito, se menosprecia mucho más: «En un sistema público, un médico es una especie de cosa con bata, eres un trabajador al que se le puede maltratar, se le puede agredir y se le puede insultar. Eso en ningún ambiente privado ocurre, que a los médicos se les valora en algunos sistemas públicos menos de lo que se debería, sí». Volviendo a cuestiones más ligadas al desempeño de la profesión como tal, los recién graduados como médicos quieren saber cómo decirle a un paciente que va a morir. La respuesta del cirujano es que la persona debe saberlo y hay que usar «todo el tacto del mundo». Indica algo que cree que «reconforta mucho» es decir a alguien que, no es una buena situación «el pronóstico no es bueno, pero yo le voy a llevar a usted de la mano y me voy a ocupar de que sus días merezcan la pena ser vividos hasta el último día y le voy a llevar de la mano», cuenta que esto «les cambia la cara». Otros de los consejos que da el doctor Cavadas, a raíz de las dudas de los recién graduados, es que si los pacientes dejan de importarte como profesional, «retírate», porque para uno mismo puede ser algo rutinario pero para él es la tragedia de su vida. Los recién graduados también preguntaron: «¿Cómo afrontas tú un error médico?» y: «¿Ojo clínico o pruebas complementarias?» así como: «¿Hasta qué punto es bueno vincularnos emocionalmente con los pacientes?». Cavadas respondía que, ante un mal resultado, si has hecho «todo lo humanamente posible», solo puedes garantizar esfuerzo, «resultado jamás», y que hay que implicarse con el paciente «lo justo», aunque reconoce que es muy difícil saber exactamente cuánto es eso. Sobre ojo clínico o pruebas, afirma que ambas son importantes, pero que el ojo clínico es experiencia y que «cuatro deditos que sepan tocar, suplen muchas pruebas complementarias», indicando que a veces se piden demasiadas pruebas por miedo a demandas, algo que, según él, «corrompe la medicina». Aun así anima a los jóvenes a disfrutar de la dimensión humana de ser médico, que «no tiene ningún otro trabajo».