Miguel Trillo (1953) supo captar con su cámara el pulso festivo del Madrid de La Movida y, más tarde, consolidó una mirada atenta a la evolución de las estéticas subculturales y las tribus urbanas, siempre desde una aproximación sensible, alejada del artificio técnico y compositivo. Swinton Gallery ofrece una panorámica de su trayectoria, con centenares de imágenes realizadas desde finales de los setenta hasta la actualidad. Las presenta a precios accesibles, en una selección de piezas procedentes de algunas de las exposiciones del artista celebradas en los últimos veinte años; entre otras, sus retrospectivas en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y el Canal de Isabel II a comienzos de los dos mil, o sus muestras en Tabacalera en 2014 y el CA2M en 2017. También encontramos diversos formatos que expanden su práctica fotográfica más allá de las paredes del museo y la galería, desde libros hasta pegatinas o tiras de postales. La muestra no se preocupa de aportar nuevas lecturas ni intenta ensanchar el relato de Trillo, pero su montaje de suelo a techo, a modo de 'cámara de maravillas', articula tanto la potencia de un archivo inmenso como su explícita dimensión comercial.