La cuenca del Guadiana mantiene una situación de máxima alerta en la provincia de Ciudad Real, donde se han activado siete estaciones de aforo en nivel rojo, el umbral más alto por riesgo de inundaciones, como consecuencia de las lluvias persistentes y del incremento de los caudales en varios ríos de la provincia. Aunque son siete los puntos de control en alerta roja, estos se concentran en seis municipios, ya que en Fernán Caballero coinciden dos estaciones afectadas. En concreto, los avisos rojos se localizan en el río Gigüela a su paso por Saelices; en los ríos Bañuelos y Becea en Fernán Caballero; en el Bullaque aguas abajo del embalse de Torre de Abraham, en Retuerta del Bullaque, y también en este mismo río a su paso por Luciana; además del Guadiana en Puebla de Don Rodrigo y del Guadalmez en Guadalmez. El escenario más delicado se registra en el entorno del embalse de Torre de Abraham, que ha alcanzado su máximo histórico, con una cota de 674,30 metros sobre el nivel del mar. Una situación que ha provocado que se encuentre aliviando 7 hectómetros cúbicos, registrándose caudales superiores a 160 metros cúbicos por segundo, lo que incrementa de forma notable el riesgo en todos los municipios situados aguas abajo. Los datos de caudal reflejan la magnitud de las crecidas, con el Bañuelos alcanzando los 65 metros cúbicos por segundo en Fernán Caballero, el Bullaque superando los 300 metros cúbicos por segundo en Luciana y el Guadiana rebasando los 540 metros cúbicos por segundo en Puebla de Don Rodrigo. Junto a Torre de Abraham, otras presas de la provincia de Ciudad Real también se encuentran aliviando o desembalsando de forma preventiva. La presa de Gasset , en el río Becea, mantiene una apertura parcial de compuertas; la de Vicario, en el Guadiana, combina la apertura de desagües de fondo con una apertura parcial del aliviadero; y el azud de Malagón, en el río Bañuelos, está realizando aliviado natural, además de derivar agua hacia Gasset a través del canal correspondiente. Estas maniobras se están ejecutando de manera planificada y controlada con el objetivo de laminar las avenidas y reducir el impacto de las crecidas en los tramos más sensibles de los cauces, en un contexto marcado por la elevada saturación del sistema fluvial. La Confederación Hidrográfica ha decidido mantener abiertas las compuertas de la presa de la Vega del Jabalón ante el actual episodio de aportaciones al embalse, con el objetivo de garantizar la seguridad tanto de la infraestructura como de las zonas situadas aguas abajo. Desde su puesta en servicio, la presa ha registrado diversas avenidas que, en varias ocasiones, han provocado daños significativos aguas abajo, especialmente en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) del Campo de Calatrava. Actualmente, los estudios hidrológicos y de laminación de la presa están siendo objeto de revisión por parte del Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX. Los resultados preliminares de estos trabajos indican que la infraestructura no cumple con las garantías de seguridad exigidas por las Normas Técnicas de Seguridad de Presas, aprobadas mediante el Real Decreto 264/2021, de 13 de abril. Ante esta situación, y considerando las aportaciones que se están registrando en el embalse, el Comité Permanente de la Comisión de Desembalse ha resuelto mantener abiertas las compuertas durante este episodio, como medida preventiva para evitar posibles riesgos tanto en la propia presa como en las zonas situadas aguas abajo. No obstante, el embalse puede almacenar más de 16 hm³, volumen que garantiza el abastecimiento del Campo de Calatrava durante varios años.