En mayo de 2024, un hombre de entonces 69 años se presentó en dependencias de la Guardia Civil de Lliria ( Valencia ) para confesar haber cometido violaciones y abusos a mujeres de su entorno familiar más próximo durante las últimas cinco décadas. Algunas de ellas, menores, como su nieta, amigas de la misma, su hermana o su cuñada. Ahora, su mujer, investigada en la causa por presuntamente encubrir los hechos, le ha tratado de matar a base de pastillas al conocer que también habría abusado de un niño al que dice haber criado como un nieto. Agentes de la Guardia Civil han detenido en la localidad de Casinos a la pareja del depredador sexual confeso después de que admitiera haber intentado matarle a través de la ingesta de pastillas , conforme ha avanzado el diario Las Provincias y ha podido confirmar este periódico . La mujer, de 46 años, ya ha pasado a disposición judicial. El hombre permanecía en libertad, pese a la gravedad de los hechos denunciados. Cuando confesó y fue detenido, ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza por cuatro delitos continuados de agresión sexual contra otras tantas víctimas. No obstante, algunos de los hechos confesados se remontarían a los años 70 , por lo que habrían prescrito. En el momento de su confesión, acudió al cuartel acompañado de su actual pareja, madre de una de las víctimas, y que ahora ha tratado de envenenarle con pastillas tras haber conocido la existencia de una nueva víctima relativa a su círculo más cercano. Meses después de ser encarcelado, la sección quinta de la Audiencia de Valencia acordó dejarlo con medidas cautelares al estimar un recurso de la defensa del investigado que alegó que no se daban los requisitos de necesidad, subsidiariedad y proporcionalidad para decretar la medida cautelar de prisión dado que dos de las cuatro supuestas agresiones imputadas al recurrente estarían prescritas y cuestionaba otras dos declaraciones de las víctimas. Asimismo, sostenía que acudió voluntariamente a declarar a la Guardia Civil, que carece de medios económicos para huir y que una orden de alejamiento respecto de las denunciantes sería suficiente. La Fiscalía se opuso a la libertad al entender que con la medida de prisión de lo que se trata es de evitar la reiteración delictiva y el investigado ha reconocido cuatro agresiones. A las cinco denuncias iniciales se sumaron posteriormente dos más, la última, de la madre de un menor que situaría los presuntos abusos en fechas anteriores a la entrada en prisión. La sala dio la razón al investigado al entender que no se trata de hechos actuales -que el más reciente dataría de 2021-, que la instrucción estaba «muy al inicio», que los hechos denunciados eran «muy complejos» , que se desconoce el detonante de las denuncias y quedaban muchas diligencias por practicar. Entre otras medidas, se acordó el alejamiento y la prohibición de comunicación respecto a una de las víctimas menor de edad y sobre su tutora. Ahora, la Benemérita ha detenido a su pareja, de la que fue su suegro antes de establecer una relación sentimental, tras confesar que había tratado de matarle. Antes, había llamado a un médico para informar de que su marido se encontraba mal, aunque no dijo el motivo. La mujer quedó detenida como presunta autora de un delito de homicidio intentado, mientras que el hombre evoluciona favorablemente. La mujer señaló a los agentes que había intentado matar a su pareja porque le confesó que también había abusado sexualmente de un niño al que habían criado como un nieto. En mayo de 2024, también admitió haber agredido sexualmente a cinco víctimas durante décadas, todas de su ámbito familiar y que serían su nieta, que además tiene diversidad funcional; su hermana; su cuñada; una amiga de la primera y una niña de ocho años, la única aún menor de edad e hija de unos amigos.