Entre los aplausos espontáneos de algunos madrileños, así han sido recibidos en la capital los 500 tractores y más de 10.000 manifestantes -según los organizadores- que esta mañana han tomado el centro de la capital para expresar la furia del sector agrícola, que si bien gira en torno a una multitud de problemas, como son la burocracia, las leyes verdes, la falta de relevo generacional o las ventas a pérdidas -muy recurrentes en el sector-, tiene como bestias negras el recorte de la Política Agrícola Común (PAC) que ha planteado la Comisión Europea para el próximo presupuesto (para 2028-2034) y el acuerdo comercial entre la UE y los países del bloque Mercosur, que estos días está en el candelero porque Bruselas amenaza con aprobarlo provisionalmente y a pesar de la oposición de algunos Estados. «¡Madrid, escucha, el campo está en la lucha!», «Nuestro fin será vuestra hambre» o «Abajo la Agenda 2030» o un unánime «¡fuera, fuera, fuera...!» al paso de la manifestación por el Congreso de los Diputados han sido algunos de los lemas que han dominado una jornada de movilización agraria como no se recordaba en Madrid desde la llamada Revuelta Agrícola de finales de 2023, y que pone la guinda a un mes largo de manifestaciones en todos los puntos de la geografía española. Todo empezó el pasado 9 de enero, cuando el Consejo Europeo logró el 'ok' de Italia para desbloquear el pacto comercial con el bloque sudamericano. Desde entonces han pasado muchas cosas, como un voto en la Eurocámara para mandar el texto al Tribunal Superior de Justicia de la UE -para que valore si Bruselas tiene potestad para aprobarlo sin el sí de todos los Estados miembro- hasta un giro del Partido Popular, que en pleno ciclo electoral en Aragón, Andalucía y Castilla y León, ha endurecido su postura al afirmar que no lo votará si no se garantizan medidas de salvaguardia para los agricultores. Visto que el Gobierno central es muy claro en su apoyo al acuerdo, y que VOX -y otros partidos a la izquierda del PSOE- tienen clara su oposición, hoy los populares han estado muy presentes en los discursos de los líderes de las organizaciones agrarias. «El Partido Popular y el Partido Socialista tendrán que hacer lo que sus ciudadanos les pidamos, porque para eso les hemos votado. Tenemos unos partidos políticos que no nos defienden», ha afirmado Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones. Convocaban la protesta este sindicato y Unaspi, mientras que Asaja, Coag y UPA declinaron participar, en una división que corresponde más a diferencias de criterio dentro del sindicalismo agrícola que a una divergencia de opiniones. «Creo que todos estamos de acuerdo en que este acuerdo de Mercosur no es un buen acuerdo comercial», ha dicho Cortés antes de lamentar la ausencia del resto de las organizaciones sectoriales. Los motivos de la protesta son de sobra conocidos. En lo que refiere al pacto con Mercosur, los agricultores temen que abra la puerta a una competencia que consideran desleal por no estar sometida a los mismos controles que imperan en la UE -y de los que tan a menudo se queja el sector, por excesivos«. Cortés lo ha resumido así: »Ojito, un llamamiento a los consumidores. Si vamos a comprar un filete de ternera, sabemos que ese filete es sano, pero a partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado«. En la misma línea, Miguel Ángel Aguilera, presidente de Unaspi, ha asegurado que el pacto con Mercosur será «la puntilla» del sector, a la vez que ha insistido en una opinión que hoy compartían muchos de los manifestantes. «Hacer saber a los ciudadanos que hoy estamos en la capital de España porque les incumbe esto directamente», ha advertido Aguilera, en referencia a la amenaza para la salud de los consumidores -según los agricultores- que supondría la entrada de producto sudamericano. (HABRÁ AMPLIACIÓN)