Una funcionaria del Centro Penitenciario de Valencia , ubicado en la localidad de Picassent, resultó lesionada el pasado sábado tras sufrir una violenta agresión por parte de una interna considerada de alta conflictividad. El sindicato ACAIP-UGT solicita para la rea que sea trasladada de manera urgente a otra cárcel y se le aplique un régimen de vida más restrictivo. Los hechos ocurrieron el pasado sábado 7 de febrero por la mañana en el patio del módulo 20 de la Unidad de Preventivos del Centro Penitenciario de Valencia, que alberga a internas muy conflictivas, con un historial de incidentes graves o muy graves durante su trayectoria penitenciaria. La interna M.F.C.G. comenzó a agredir a patadas a otra interna, según indican desde el propio sindicato. Ante esta situación, dos de las funcionarias de servicio intentaron sujetar del brazo a la interna agresora, pero se revolvió y propinó dos 'crochet' en la mandíbula a una de las trabajadoras, mientras la amenazaba al grito de «te tengo que matar hija de puta». De manera inmediata, acudieron funcionarios de servicio en otros departamentos para intentar reducir a la interna, que continuaba en una actitud muy violenta, lanzando patadas y puñetazos. A consecuencia de la agresión, la empleada lesionada presenta varias contusiones y un esguince cervical, que necesita de mayor observación, y por el que estará de baja laboral varias semanas. Esta interna presenta numerosos antecedentes de agresiones a funcionarias, así, el pasado mes de diciembre, durante un incidente regimental, intentó morder en repetidas ocasiones a una trabajadora . Sin embargo, pese a este grave incidente, la interna no fue clasificada en un régimen de vida más restrictivo, ni se la trasladó de centro, lo que ha provocado en ella «una sensación de total impunidad», según ACAIP-UGT, mayoritario en instituciones penitenciarias. El sindicato denuncia una «situación insostenible», agravada por las «graves deficiencias estructurales de seguridad» del módulo que alberga a este tipo de internas. Para la organización, la administración penitenciaria, y en concreto la Dirección General de Ejecución Penal y Reinserción Social de la Secretaría General de IIPP, es «responsable directa» de esta agresión, puesto que «su política 'buenista' deja sin respuesta hechos muy graves que ocurren en los centros penitenciarios, ya que solo busca un maquillaje de las estadísticas». ACAIP-UGT ha solicitado así la clasificación de la interna en el régimen de vida más estricto que existe y su traslado a otro centro penitenciario, de forma que, independientemente de otro tipo de actuaciones, su agresión tenga consecuencias inmediatas. «La falta de mecanismos eficaces de protección deja a los trabajadores en una situación de total indefensión, y los incidentes violentos se acumulan : ataques con objetos cortopunzantes, lesiones múltiples, amenazas graves... Las sanciones, cuando se aplican, no tienen carácter disuasorio y resultan insuficientes», lamentan desde el sindicato. De esta manera, exige la creación urgente de un protocolo «realista» de prevención de agresiones, que contemple no solo las agresiones físicas, sino también las amenazas, el acoso sexual o los intentos de agresión que «muchas veces quedan fuera de las estadísticas oficiales por la falta de reconocimiento por parte de la Administración». En paralelo, reivindica que los trabajadores penitenciarios sean reconocidos como agentes de la autoridad , con el fin de garantizar una respuesta judicial unificada y adecuada ante cualquier ataque. Para ello, instan a los principales partido políticos a alcanzar un acuerdo que haga posible esta modificación legislativa, al igual que ha ocurrido recientemente en Cataluña.