El temible golpeador Justin Gaethje se proclamó campeón interino del peso ligero de la UFC el pasado mes de enero durante el primer evento de la temporada, ganándose la posibilidad de enfrentarse a Ilia Topuria. Aunque la UFC es una caja de sorpresas, y no siempre los combates siguen el rumbo natural de programación, lo más lógico es que ambos, campeón absoluto e interino, terminen combatiendo para unificar el cinturón. ¿El escenario? En ese caso, no hay debate: sería en el evento de la Casa Blanca el 14 de junio. Pero veamos cómo logr ó la victoria Justin Gaethje ante Paddy Pimblett , una estrella en ascenso que terminó estrellado ante el muro estadounidense. Tuvo buena parte de culpa el hombre detrás de su éxito: Trevor Wittman. Una persona que no solo es el entrenador principal de Justin Gaethje, también el arquitecto silencioso detrás de algunas de las actuaciones más inteligentes de su carrera. Frente a Paddy Pimblett, Wittman entendió desde el primer análisis que no bastaba con la agresividad natural de Gaethje. El reto no era intercambiar golpes sin pensar, sino desarmar un estilo caótico que, aunque poco ortodoxo, resultaba efectivo. Pimblett tiene una defensa peculiar: exagera los movimientos de cabeza, se echa muy atrás y rompe el ritmo del intercambio. Para muchos peleadores eso genera frustración; para Wittman, era una oportunidad. Su diagnóstico fue claro: intentar golpear a Paddy en el centro del octágono era jugar a su juego. La solución fue presión constante. El plan se basó en caminarlo hacia atrás, recortar el espacio y obligarlo a pelear cerca de la jaula. Ahí, sin tanto margen para esquivar levantando la cabeza, Gaethje podía soltar combinaciones limpias y controlar el tempo del combate. No se trataba de volumen desmedido, sino de selección de golpes y posicionamiento. «Paddy es muy difícil de golpear cuando estás intercambiando con él porque suele levantar mucho la cabeza hacia atrás. Así que tuvimos que caminarlo hacia atrás . Acercarlo a la jaula y entonces lanzar nuestros golpes. Paddy tiene un estilo defensivo realmente extraño, pero funciona », ha explicado Trevor en una charla con Cory Sandhagen. Wittman también limitó ciertos recursos clásicos de Gaethje, como las patadas bajas tempranas, para evitar contraataques o intentos de derribo. La prioridad era mantener a Pimblett incómodo, bajo presión psicológica y física. Cada paso hacia atrás era una pequeña victoria estratégica. El resultado fue una actuación madura de Gaethje: agresivo, sí, pero disciplinado. Ganó la batalla del 'striking' no por caos, sino por inteligencia . Esa victoria no solo derrotó a Paddy Pimblett, sino que envió un mensaje claro a la división: Justin Gaethje puede adaptarse, evolucionar y ejecutar planes complejos. Ahora, en el horizonte espera Ilia Topuria, un 'animal' diferente.