Fundación Impulso y Cooperación ha nacido este miércoles en el Congreso de los Diputados. La organización, fundada para «dar voz» a la sociedad civil española y «defender los valores condicionales», nace por parte de «personas que no se conforman con opinar» y que buscan tomar parte en el debate social y político. El patronato de la fundación está formado por caras conocidas en la política nacional: José Domingo Domingo, exdiputado en el Parlamento de Cataluña por Ciudadanos, actúa como presidente; Maite Pagazaurtundúa Ruiz, exrepresentante en el Parlamento Europeo también por la fundación que lideró Albert Rivera, es la presidenta del consejo asesor; y Santiago Saura Martínez, exconcejal en el Ayuntamiento de Madrid por la formación naranja. Además, en el consejo asesor es posible encontrar a la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo; Soraya Rodríguez, exportavoz del PSOE en el Congreso; y Pilar Blanco-Morales, exvicepresidenta de la Junta de Extremadura durante la presidencia del socialista Guillermo Fernández Vara. Entre los espectadores se pudo ver, además, a Cuca Gamarra, vicesecretaria general de Regeneración Institucional del Partido Popular, y a Edmundo Bal, exportavoz adjunto de Ciudadanos en la Cámara Baja. Domingo ha celebrado que acudiesen a la cita varios representantes de las tres fuerzas políticas más grandes de España. En un primera mesa redonda entre los principales miembros del patronato, Isabel Fernández Alonso, patrona de la fundación, ha confirmado que persiguen dos objetivos: «La buena gobernada de instituciones y la cooperación». Ana Losada, también patrona y presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe, ha recordado los momentos en los que no ofrecían a sus hijos una educación en castellano , por ello la fundación busca «defender los derechos lingüísticos». Las metas, según han informado, son claras: «Defender los valores constitucionales y la neutralidad de las instituciones y los derechos lingüísticos». «Dar voz» a un sociedad civil que debe ser «más fuerte». La fundación, según ha defendido finalmente el presidente Domingo, no busca «grandes discursos», sino una protección de las instituciones con «reglas claras y culturas de la responsabilidad» y avisan: «Cuando es necesario, acudimos a los tribunales».