La Guardia Civil ha detenido a una mujer de 41 años acusada de intentar introducir droga en el Centro Penitenciario Castellón I que llevaba oculta en la ropa, cerca del abdomen. En total, la arrestada presuntamente portaba dos envoltorios que contenían un total de 78 gramos de hachís y otros dos de 2,20 gramos de cocaína. Según indica la Benemérita en un comunicado, durante uno de los controles de acceso a la cárcel, un perro detector de drogas pasivo del Grupo Cinológico de la Guardia Civil dio el aviso sobre una mujer que se disponía a entrar como visitante a la cárcel. Tras la alerta, los agentes descubrieron que la mujer portaba ocultos hasta cuatro envoltorios con diferentes tipos de sustancias estupefacientes. Por todo ello, se procedió a la detención de la mujer de 41 años de edad, como supuesta autora de un delito contra la salud pública. La Guardia Civil tiene diversos servicios establecidos para el control de accesos a los centros penitenciarios, los cuales tratan de evitar la introducción en los mismos de drogas, armas, explosivos o cualquier tipo de elemento que pudiera resultar peligroso.