El año político arranca definitivamente en el Ayuntamiento de Sevilla con la resaca del acuerdo entre el gobierno de José Luis Sanz y Vox para aprobar el presupuesto municipal de 2026. Al hilo de este pacto, el portavoz del PSOE en el Consistorio hispalense, Antonio Muñoz , ha convocado esta mañana a los medios de comunicación para presentar el contenido de la moción que su partido presentará en el Pleno ordinario de este mes de enero, que se va a celebrar esta jueves en el Salón Colón. Una propuesta que principalmente busca «frenar la deriva» que, a su juicio, traen «las políticas peligrosas para la convivencia» que son consecuencia del acuerdo con la «ultraderecha» . Quiere Muñoz que en el Pleno se aprueban un total de once medidas que dan forma a su moción y que se refieren a algunos de los puntos incluidos en el pacto entre el PP y Vox. «No se trata de ser alarmistas pero es cierto que hay elementos que son preocupantes», ha señalado. En la práctica, lo que viene a buscar es un «gran acuerdo» entre las fuerzas políticas para arrinconar a los de Abascal y que su capacidad a la hora de influenciar las decisiones sea mínima. «Nos preocupa que señalar a los que son diferentes, la división o la exclusión estén impregnando las políticas que se desarrollan en la ciudad». O lo que es lo mismo, una insinuación al alcalde para que rompa con Vox y busque acuerdos con los socialistas. Con esta propuesta, e l PSOE cambia de estrategia y tiende la mano otra vez a José Luis Sanz pero sin concretar hasta dónde exactamente va a llegar su grado de colaboración. En este sentido, sí ha dicho que «hay cuestiones que tienen que estar por encima de la polarización», concretándolo en lo que ha enumerado como «derechos fundamentales, convivencia, derechos de las mujeres, salud pública, cultura o inmigración» . Todo ello, ha insistido, «no debería estar sometido a esa restricción por el acuerdo entre el PP y Vox», ya que supone «reducir nuestro estado de bienestar local». Para ello, ha apelado a «la cordura» del PP para «un acuerdo» y ha anunciado que se reunirá con el portavoz de los populares y con el de Con Podemos-IU antes del Pleno para ver si es viable. Según ha avanzado en su intervención, Muñoz ha arrojado más luz sobre lo que verdaderamente persigue con esta moción, insistiendo en que «lo que le pido a Sanz es una reflexión hacia dónde está llevando a la ciudad por este acuerdo» . Pero también criticándo que ha tenido «demasiadas tragaderas» con lo que le han pedido los de Abascal para aprobar el presupuesto. «Estoy hablando de valores, de no zarandear la convivencia y de no dividir a los sevillanos», es decir, «consolidar ese marco de reglas de juego que teníamos hasta que Vox se ha convertido en un partido influyente para el gobierno» . Y para ello, incluso se mostró partidario de hacer «autocrítica» sobre su papel en la oposición, asegurando que «no ha sido rocoso ni de no a todo». En sus palabras, Muñoz ha enumerado algunos de los aspectos que, bajo su criterio, son los que «incendian» las políticas de Vox . Por un lado, ha hablado de «la deriva cultural» que «está impregnada de un ataque a la libertad de pensamiento». También de «el afán por tutelar moralmente a las mujeres y hacerlas retroceder en sus derechos» o que «los migrantes estén siempre en la primera línea de ataque de la extrema derecha» para así «fomentar el odio y señalar al diferente». A ello ha sumado también la revisión del padrón pactada entre PP y Vox que «no puede convertirse en un instrumento político para sembrar miedo» o «en una barrera» que «está por encima de la Ley». Frente a estas cuestiones, Muñoz quiere que el Pleno dé un paso al frente y apruebe «un gran acuerdo» de partidos. Un pacto en el que ha incluido las políticas Lgtbi, que «la extrema derecha califica como gasto inútil e ideológico» . Finalmente, se ha centrado en el «negacionismo contra el cambio climático», recordando que « la contaminación o la Zona de Bajas Emisiones no son de izquierdas ni de derechas , es una tema salud pública ante el que no podemos consentir un retroceso». En definitiva, los socialistas creen que estas situaciones son «ejemplos» de que en el Ayuntamiento de Sevilla se están implementando «cuestiones que hace años nos parecían imposibles» y frente a las que ahora tienden la mano al PP para frenarlas.