La ausencia de Montoya en la nueva edición de 'Gran Hermano Dúo' se ha convertido, paradójicamente, en una de las más comentadas . Su nombre no solo estaba en todas las quinielas previas al estreno del 'reality', sino que empezó a sonar con más fuerza que nunca después de confirmarse oficialmente la participación de Anita Williams . Para muchos, la presencia de ella parecía allanar el camino para un reencuentro televisivo que prometía audiencia, titulares y conflicto. Sin embargo, ese esperado regreso conjunto nunca llegó a materializarse . Y no fue por falta de interés del programa. Según puede confirmar ABC a Montoya se le ofreció concursar en ' Gran Hermano Dúo ', una propuesta firme que era natural después de confirmarse Anita. Pese a ello, él decidió declinarla. Y no ha sido su única negativa, solo es una más entre las que ha pronunciado en los últimos meses. Y es que tiene una máxima clara; rechazar cualquier formato que implique volver a exponer su vida privada . Desde que se anunció la participación de Anita, el nombre de Montoya empezó a circular con insistencia. Productoras, tertulias y seguidores daban casi por hecho que él sería la «otra pieza» del puzle. La historia estaba escrita: pasado en común, cuentas pendientes y un vínculo emocional que nunca ha terminado de cerrarse del todo. Pero la realidad ha sido muy distinta. Montoya ha dicho no . Y lo ha hecho con convicción. Fuentes cercanas al entorno del protagonista aseguran que «siente que en ese terreno ya lo ha dado todo». Tras su paso por 'La isla de las tentaciones', donde su vida sentimental quedó completamente expuesta, y posteriormente por 'Supervivientes', uno de los 'realities' más duros a nivel físico y psicológico, Montoya arrastra un desgaste que va más allá de lo profesional . Aquellas experiencias le dieron popularidad, sí, pero también le pasaron factura. El después fue especialmente complicado. Lejos de las cámaras, el eco de lo vivido siguió resonando en forma de opiniones, juicios y debates constantes sobre su vida personal. Él mismo ha reconocido que lo pasó mal y que necesitó parar y todos fuimos conscientes de aquel parón en que incluso dejó las redes sociales y se refugió en su familia . Parar para recomponerse, para entender qué quería y, sobre todo, qué no estaba dispuesto a volver a hacer. En ese proceso tomó una decisión clara: no volver a participar en un 'reality' que gire en torno a su intimidad. Por eso, 'Gran Hermano Dúo' no ha sido la única oferta que ha rechazado. En los últimos meses le han llegado varias propuestas televisivas similares , todas ellas declinadas por el mismo motivo. Montoya no quiere volver a repetir la experiencia. Su sentimiento es literalmente el de «no querer estirar más ese chicle», el de su relación -o ahora no relación- con Anita, a pesar de ser muy consciente de que quienes les siguen serían muy felices conociendo el final de la historia. Pero él considera que ya cruzó ese límite y que hoy necesita protegerse . Esto no significa que haya desaparecido ni que reniegue de su faceta pública. Todo lo contrario. Montoya quiere seguir trabajando, seguir haciendo bolos y mantener el contacto directo con la gente que le apoya. Tampoco se niega en rotundo a la pequeña pantalla , solo si implica tocar esa parte de su vida que quiere quedarse para sí. También sigue muy activo en redes sociales, un espacio que siente como propio y donde decide qué muestra y qué se queda para él. En este contexto cobra especial relevancia todo lo ocurrido recientemente con Anita. Durante los últimos meses, ambos han sido vistos juntos en varias ocasiones, lo que avivó los rumores de un acercamiento real . No se trataba solo de especulación: hubo imágenes que evidenciaron sus encuentros. Y era un proceso que, según quienes conocen la situación, se estaba dando con cautela y lejos del foco mediático. Sin embargo, cuando ese acercamiento se hizo público, la historia cambió. La presión externa volvió a aparecer con fuerza y la relación se rompió de nuevo. Así lo confirmó la propia Anita en el programa 'De Viernes', en una entrevista que marcó un punto de inflexión. En ese espacio, Anita explicó con claridad que sí hubo acercamiento con Montoya, pero que, una vez se hizo público todo se terminó . Sus palabras pusieron voz a algo que Montoya lleva tiempo defendiendo en privado: la exposición constante acaba dinamitando las relaciones personales. Para él, esa experiencia no hizo más que reafirmar su decisión de mantenerse al margen de formatos como 'GH Dúo'. Muchos daban por hecho que acabaría aceptando la oferta, atraído por la narrativa del reencuentro. Pero su silencio fue la respuesta más contundente. Un silencio que habla de límites, de cansancio y de una nueva etapa vital .