Rafael del Cerro es doctor en Historia del Arte, maestro, profesor de Secundaria e inspector de Educación y también investigador especializado en la fotohistoria e imagen de la ciudad Toledo. Pero es algo más. El coronel José Luis Sánchez Isabel , gran historiador militar y, sobre todo, toledanista, advertía a los dos periodistas que estábamos a su lado durante el pregón del Corpus en el Teatro de Rojas de su verdadero talento: Rafael del Cerro es un loco de Toledo, un escudriñador de la ciudad. Conoce hasta el más mínimo detalle de sus calles y rincones y es capaz de identificar en una vieja fotografía el lugar y el momento en que se tomó, y si no puede, no para de darle vueltas hasta conseguirlo. Noticia Relacionada vertical No Arranca el Corpus 2023 con el pregón de Rafael del Cerro VALLE SÁNCHEZ /FOTOS: H. FRAILE En el acto celebrado en un abarrotado Teatro de Rojas se entregaron también las tarascas de honor Y, por eso, su pregón fue un auténtico recorrido histórico por la tramoya y los entresijos de esta fiesta y de la procesión, desde las flores, las sillas atadas con cuerdas, los faroles de Potenciano, las bombas reales, los operarios y también de protagonistas secundarios del Corpus, como el piquete de la Guardia Civil y el pertiguero; Hilario, el timbalero, y sus hijos que siguieron con la tradición o Tomasito 'El Chato', que arrastraba la manga del cardenal Cisneros. Aportó también muchos datos curiosos, como cuando en 1973 se puso en marcha la banda sonora de los altavoces en toda la carrera procesional y recordó esas voces del Corpus, la de Ángel Rubio o Antonio Hernández Sonseca . O detalles como la primera vez que el gran jueves toledano, el que «brilla más que el sol», fue filmado para un noticiario cinematográfico francés en el año 1928 o cuando las concejalas de la Corporación democrática de Juan Ignacio comenzaron a desfilar en 1979, aunque no fue hasta 1982, por deseo del cardenal Marcelo, cuando las mujeres se integraron en las congregaciones. También habló de sus sentimientos, de recorrer la ciudad de la mano de sus padres, y de cómo le gusta ver a fiesta, en la calle, entre el público, no en plano picado desde un balcón. Y de las sensaciones, los olores y las lluvias de pétalos que a los toledanos nos hacen amar la fiesta de una forma tan especial. Y, por último, del final, del desfile en Zocodover, de la vuelta a casa, del silencio cuando el gentío se marcha, de las calles vacías y los centros florales desmantelados; cuando comienza el verano y se apagan las emociones y «Toledo vuelve a su lugar». Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP