Las reclamaciones del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) a Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y titular del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), para habilitar una solución estructural que dé respuesta a la regresión del litoral metropolitano, ya han tenido respuesta. Este miércoles se ha presentado la temporada estival de playas en Gavá y el gerente del AMB, Ramon Torra, ha indicado que el Miteco ha puesto en marcha un paquete de cinco proyectos para atajar la regresión del litoral, además de la descontaminación de la playa de San Adrián de Besós, que ya está en marcha, mientras que la estabilización de las playas de Barcelona se encuentra en proceso de licitación. Ramon Torra también ha destacado que, a pesar de que ahora empieza la época de sol y calor, se consolida entre los usuarios de las playas metropolitanas la desestacionalización de la temporada, una diversificación de usos y una oferta de servicios durante los 365 días del año. Todo ello para convertir las playas en «un espacio público de primera categoría, de alta calidad y preservación ecológica». Refugios climáticos nocturnos La tendencia de los últimos años de acudir a las playas por la noche va a ir en aumento al convertirse este espacio público en verdaderos oasis térmicos nocturnos y en espacios adaptados para hacer frente a la sequía. La sucesión de veranos cada vez más tórridos, con más frecuencia de noches tropicales, ha acrecentado este cambio de hábitos y usos de las playas. Los usuarios tienden a ir en horas nocturnas para huir de las altas temperaturas. Para el AMB, esta tendencia noctámbula también comporta una adecuación del servicio de limpieza, con reajustes horarios un incremento de la limpieza manual. En cuanto a la sequía, a pesar de las lluvias de los últimos días, sigue vigente la fase de excepción con medidas para reducir el consumo de agua. En este sentido, sólo funcionará una ducha por playa en las de Barcelona ciudad, pero no en las del resto del litoral metropolitano, incluidos los dispositivos para lavar los pies. El ahorro estimado de agua con las duchas cerradas es de 20.000 metros cúbicos mensuales, de manera que entre junio y septiembre se ahorrarán 80.000 metros cúbicos. También el inicio de la temporada veraniega coincide con un aumento de la extensión dunar en las playas de Gavá y Castelldefels, a pesar de la regresión estructural del litoral, que en las últimas tres décadas ha comportado la pérdida de 50 hectáreas de arena, ya que la aportación de la draga que hace cada año Puerto de Barcelona desaparece en el primer temporal. El retroceso anual supone un metro en las playas del delta del Llobregat, al sur de Barcelona. Mientras hace 30 años la superficie de arena en el litoral metropolitano oscilaba entre 220 y 240 hectáreas, ahora no llega a las 200 lo que supone «solo unos 400 campos de fútbol» y una pérdida de 50 hectáreas en tres décadas. Pese a esta situación estructural, la superficie dunar se ha incrementado en siete años en 45.100 metros cuadrados, cifra equivalente a 4,5 campos de fútbol. Las dunas de Castelldefels han crecido un 21% desde el año 2013, es decir, casi 50.000 metros cuadrados. En el caso de Gavá, el ecosistema se ha incrementado casi un 15%, equivalente a 9.176 metros cuadrados. Los sistemas dunares son un pilar fundamental de la gestión integral de las playas metropolitanas, puesto que actúan como escudos protectores contra los temporales y como reservorio de arena flexible. 14 nuevas pérgolas de ayuda al baño La novedad más destacada de esta temporada en relación a las instalaciones es la colocación de pérgolas de ayuda al baño. Este verano, después de dos temporadas realizando pruebas piloto, el AMB dispone de 14 de estas instalaciones en todo el litoral metropolitano, con una inversión de 315.000 euros. Estas pérgolas permiten a los usuarios con discapacidad disponer de una zona de sombra y terreno llano, sin inclinaciones. Se trata de plataformas modulares de 25 metros cuadrados con madera, estructura de acero y techo de mimbre, que proporcionan una sombra densa y fresca a las personas con discapacidad que deban esperar el servicio de ayuda al baño. Completan los accesos adaptados que ya cuentan con pasarelas de ancho especial. La afluencia a las playas metropolitanas alcanzó el año pasado la cifra récord de 10.845.677 visitantes, de los que casi cinco millones pertenecen a las de la ciudad de Barcelona. Esta cifra supone un incremento del 23% en la ocupación respecto a la anterior encuesta (2018), a pesar de la regresión de arena, que ha supuesto una reducción significativa de espacio en algunos puntos y la práctica desaparición de playas, sobre todo en el norte de Barcelona.