Llega un momento en el que el respeto a la salud de la gente y la honestidad tienen que estar por encima de los focos, las audiencias o un trabajo en televisión. Eso es lo que ha demostrado el nutricionista Pablo Ojeda durante su reciente paso por el pódcast 'Lo que tú digas' , presentado por Álex Fidalgo. Durante la entrevista, el especialista quiso contar algo que se había guardado hasta ahora y que deja al descubierto lo que a veces hay detrás de las transformaciones milagrosas que vemos en televisión y en las redes sociales. Todo ocurrió cuando lo invitaron a un programa de Mediaset en el que también participaba una chica conocida del mundo del entretenimiento. Esta famosa presumía en sus redes sociales de haber bajado muchísimo de peso en muy poco tiempo, asegurando ante todo el mundo que lo había conseguido solo con fuerza de voluntad, constancia y haciendo las cosas bien. Sin embargo, antes de empezar a grabar, la historia que le contó a Pablo Ojeda detrás de las cámaras era totalmente distinta. A Pablo Ojeda, como profesional que lleva años dedicándose a la nutrición, no le cuadraban las cosas desde un primer momento. Perder 50, 60 o 70 kilos en unos seis o siete meses es algo que el cuerpo no puede hacer de forma sana . Por eso, antes de que empezara el programa y estando en una sala donde había unas 17 personas del equipo, el nutricionista se acercó a ella y le preguntó directamente cómo lo había hecho. La respuesta que le dio le chocó bastante, lógicamente, ya que en lugar de hablar de un importante cambio en la dieta o del asesoramiento de un profesional, le reconoció en privado lo dura que había sido su realidad: « Yo he dejado de comer . Yo llegó un momento que me desmayaba y cuando me desmayaba me quedaba en el suelo hasta el siguiente desmayo», le llegó a confesar a Ojeda. El problema vino cuando, solo diez minutos después de decir eso tras las cámaras, salió a plató. Y es que frente a la audiencia, la invitada cambió su discurso por completo y vendió su cambio físico como un logro de superación personal, diciendo incluso que si otra persona no lo conseguía era porque no se esforzaba lo suficiente. Ver cómo se contaba esa historia en directo fue demasiado para el nutricionista. Quedarse sentado en el plató y dar a entender con su presencia que aquello era un ejemplo a seguir le parecía un error gravísimo que podía hacer mucho daño a quienes estuvieran viendo la tele desde casa. «Al día siguiente dije: «Oye, mira, yo no puedo estar en un programa así . Cualquier chiquilla que esté perdiendo peso y salga esta mujer diciendo que ella ha perdido 70 kilos en siete meses haciendo las cosas bien, ¿qué puede sentir esa niña?»», explicaba en el pódcast al recordar el momento en el que presentó su renuncia. Para Ojeda, permitir que ese mensaje calara en chicas jóvenes o en personas que lo pasan mal con su físico no era algo aceptable. Por eso prefirió marcharse antes que formar parte de un programa que daba por buena una situación tan peligrosa. Aunque el nutricionista no quiso dar nombres propios en la entrevista, la gente no tardó en atar cabos. En los comentarios de la publicación, muchos usuarios señalaron que las palabras de Ojeda encajaban con el caso de Patricia Steisy . La ex concursante de Supervivientes y Mujeres y Hombres y Viceversa apareció hace unos meses en Telecinco para contar que había bajado más de 50 kilos en cinco meses, asegurando que estaba más delgada que tras su paso por el reality y que lo había conseguido únicamente cambiando su mentalidad y sus hábitos. Más allá de si se trata de este caso o no, lo que plantea Pablo Ojeda es muy importante, ya que es muy peligroso enseñar pérdidas de peso exageradas en tiempo récord tanto en televisión como en redes sociales. Querer adelgazar tanto y tan rápido suele implicar castigar al cuerpo de manera brutal, algo que pone en riesgo el corazón, debilita los músculos y acaba afectando mucho a la cabeza, además de provocar casi siempre que se recupere todo el peso después. La postura de Pablo Ojeda ha sido muy apoyada en redes sociales, donde cientos de personas han valorado que alguien ponga la salud por delante del espectáculo y no se preste a validar historias que engañan a la gente. Y es que aprender a comer bien, mejorar el físico y cuidar el cuerpo cuando hace falta es un proceso que requiere tiempo, paciencia y profesionales de verdad que vayan guiándote paso a paso. Buscar atajos rápidos o fijarse en cambios drásticos de pocos meses casi nunca sale bien. Por eso, la decisión de Ojeda de abandonar Mediaset recuerda que, cuando se habla de la salud de las personas, la verdad debe ir siempre por delante.