El salón de su casa, un conjunto negro, los pies descalzos y su perro como espectador. Miguel Bosé no necesita mucho para llamar la atención en redes y su última publicación en Instagram lo demuestra. El cantante ha compartido un vídeo en el que se arranca a bailar al ritmo de 'Surf Rider' y sus movimientos han provocado todo tipo de comentarios entre sus seguidores. El intérprete de 'Amante bandido' aparece completamente entregado a la música, marcando el ritmo con los brazos, flexionando las piernas y desplazándose por la estancia mientras interpreta la canción a su manera. El vídeo ha generado una oleada de reacciones en las redes y hay quien ha encontrado una forma muy concreta de definir lo que está haciendo el cantante: «Farmeando aura». El comentario acumula cientos de 'me gusta' y resume el tono con el que muchos usuarios han recibido esta nueva demostración de personalidad de Bosé. El cantante ha elegido una canción de Il Est Vilaine, para acompañar las imágenes. Vestido con un conjunto negro, comienza a moverse siguiendo la música, con pasos cortos, movimientos de brazos y cambios de posición que terminan convirtiendo el salón en su particular pista de baile. La escena tiene además un protagonista inesperado. Su perro aparece junto a él durante buena parte del vídeo y permanece tranquilo mientras Bosé continúa con su coreografía. «Esta vez, el protagonismo lo tiene el perrete», apunta uno de los usuarios. «Qué lindo perrito», escribe otra seguidora, mientras varios comentarios terminan centrando la atención en el animal. Pero también hay quienes han preferido fijarse en el propio artista. «Esa es la actitud!! El baile fue con lo primero que me conquistaste en 80, luego con todo lo demás... Nunca perderás tu elegancia de movimiento!!», le escribe una seguidora, recordando precisamente la importancia que el baile tuvo en la imagen de Bosé desde los primeros años de su carrera. El vídeo ha abierto la puerta a todo tipo de comentarios. Entre los que celebran su actitud y quienes encuentran en la escena material para hacer bromas, la publicación se ha llenado de mensajes que hablan tanto del cantante como de la inesperada presencia del perro. «Farmeando aura» es uno de los comentarios que más atención ha recibido. También hay quien directamente define la escena como «qué cuadro!!!» entre varios emoticonos de risa. La publicación también ha servido para que algunos seguidores recuerden al Bosé de sus primeros años. «Desde pequeña me ha gustado Miguel Bosé, sus canciones, sus bailes...», comenta una de sus fans. Otra sentencia: «Es que eres lo máximo!». Y entre las respuestas aparece incluso una comparación humorística entre Bosé y Mauricio Pinilla: «Miguel Bosé ❌. Mauricio Pinilla ✅», escribe una usuaria entre risas. El vídeo llega en un momento de cambios para el cantante. Bosé cumplió 70 años el pasado mes de abril y continúa vinculado a los escenarios con su 'Importante Tour', la gira con la que regresó a la música en directo después de varios años alejado de los conciertos por sus problemas de voz. En los últimos meses también ha cambiado de residencia. Después de años viviendo en México, Bosé se ha instalado en Andorra junto a sus hijos Diego y Tadeo. El traslado responde, según la información publicada sobre su nueva vida, a distintos motivos personales y familiares, entre ellos la intención de reducir la distancia con sus otros dos hijos, Ivo y Telmo, que viven en Valencia. Desde su llegada al Principado, el artista ha mantenido una actividad más discreta, aunque continúa compartiendo determinados momentos de su día a día en redes. Este nuevo vídeo ofrece precisamente una pequeña ventana a esa faceta doméstica: Bosé en casa, sin zapatos, bailando ante la cámara y acompañado por su perro. A sus 70 años, el cantante sigue teniendo claro que el movimiento forma parte de su identidad artística. Su trayectoria estuvo marcada desde los años ochenta por una puesta en escena muy reconocible y por una manera de bailar que se convirtió en parte de su personaje. Ahora, décadas después, ha vuelto a llevar ese sello a Instagram. Esta vez no hay escenario ni público: solo una canción, un salón y un Miguel Bosé completamente metido en su baile.