Un nuevo hotel se suma a localidad costera gaditana de Chipiona, concretamente el Best Village Chipiona . Se trata de un hotel de cuatro estrellas que combina confort, relax y momentos únicos a solo unos metros del Atlántico. El hotel, ubicado en la urbanización de Costa Ballena , cuenta con salida directa al paseo marítimo y en primera línea de playa, en una zona rodeada de jardines y donde la tranquilidad impera. Entre los servicios de los que dispone merecen especial atención las piscinas ya que son cinco de varios tipos: piscina general, piscina splash infantil, piscina sólo para adultos, piscina climatizada y rooftop con piscina infinity. El complejo cuenta con 420 habitaciones y restaurante buffé, restaurantes temáticos – en verano se ofrece gastronomía internacional cada noche: Tex Mex, étnica, italiana, asiática, mediterránea, etc. así como bares o lobby bar. Aparte de los servicios de restauración los amantes del deporte pueden seguir sus rutinas, y no interrumpirlas en vacaciones, en el gimnasio . Y finalizar en un spa con piscina lúdica climatizada con camas relax burbujas, cascadas y cuellos de cisne. No falta sauna, baño turco, salas de masajes y tratamientos y templo de duchas con secuencial bitérmica, contraste, esencias y nebulizante bitérmica. Además la oferta se completa con un amplio servicio de tratamientos corporales. El hotel tiene la ubicación y los servicios que lo hacen idóneo para unas vacaciones de sol y playa en familia ya que los más pequeños son importantes y su disfrute está garantizado. Para quien no quiera salir del hotel, tiene todas las comodidades y servicios si desea disfrutar de días de relax. También, al estar en Chipiona puede visitar esta localidad, afamada por sus vinos, sobre todo por el moscatel y disfrutarlo en alguna de sus bodeguitas; acercarse a Rota, un municipio que ha crecido mucho; Sanlúcar de Barrameda, con su vino manzanilla y gastronomía típica como las tortillitas de camarones; o ir a Jerez de la Frontera , cuna del vino fino y donde se encuentra importantes bodegas conocidas a nivel mundial. Así se puede combinar turismo de playa con el enológico y el patrimonial, a tan sólo unos kilómetros.