Viajar es uno de los mayores palceres que existen para muchas personas en el mundo. Esto incluye tanto descubrir los rincones del propio país como salir al extranjero a c onocer nuevas culturas y destinos . En la actualidad es posible viajar casi a cualquier parte que nos propongamos, aunque siempre suele haber lugares comunes que casi todos quieren visitar, como por ejemplo las ciudades en las que se encuentran alguna de las siete maravillas del mundo. Otro de los casos de países que suelen despertar bastante interés, tanto a nivel turísico como cultural, es Japón . En los últimos años se ha extendido esa curiosidad, tanto en España como en otros países, siendo el territorio nipón uno de los más populares hoy en día para, por ejemplo, ir de vacaciones. Japón destaca, entre otras muchas cosas, por tener un equilibrio entre tradiciones milenarias y una desarollada tecnología . A ojos del mundo, además, suele percibirse como un país en el que se da mucha importancia al respeto del otro y del espacio, teniendo fama de ser personas muy limpias y silenciosas, incluso en espacios públicos. En este país también es famosa su gastronomía, su impresionante belleza natural, con el Monte Fuji como icono principal, o el entretenimiento, especialmente anime, manga y videojuegos, entre otros elementos. Por estos y otros muchos motivos es elegida cada año por miles de visitantes de otras partes del mundo , pero ¿cómo reciben los japoneses realmente ser un destino que está de moda y al que parece que cada vez acude más turismo? A esta pregunta han intentado dar respuesta en el podcast 'Un chino y medio' en el que han entrevistado a un experto en Japón, David, que lleva trabajando como guia turístico 10 años en el país nipón. Entre las diferentes cuestiones que han tratado, uno de los entrevistadores preguntaba qué opinan realmente los japoneses de los extranjeros: «¿Están contentos con nosotros?» El experto comenzaba indicando que hay una doble impresión al respcto: « Tienen un sentimiento de dualidad con los extranjeros . Depende mucho si preguntas a la gente más mayor o a la gente más más joven», mientras el resto de los participantes del podcast bromeaban con que nos quieren pero «lejos», algo que, en cierto modo, David confirmaba, « Quieren que vayamos, que conozcamos su cultura, pero no mucho tiempo . Que nos gastemos el dinero, que veamos el sitio, que es un sitio maravilloso y que no molestemos y que nos vayamos... Es una relación en la que por la mañana nos quieren mucho, a media tarde ya menos y por la noche que somos más ruidosos, iros a vuestra casa», detalla el guía. En la entrevista, también plantean que, aunque las calles y espacios públicos están muy limpios y cuidados en general, cosa que suele llamar la atención de los turistas, también hay zonas en las que por las noches son los propios japoneses los las ensucian y descuidan, a diferencia de la creencia popular que existe de que son muy respetuosos , e incluso se suele culpar a los extranjeros de esos actos. Otro de los puntos que exponen en relación con lo que piensan los japoneses de las personas de otro país es el que hace referencia al racismo, afirmando David que los nipones son «muy racistas» , aunque matiza que su racismo no por lo que hacen, sino por lo que no hacen: «El problema del racismo que tienen en Japón es que no es por acción, es por omisión. Ellos se van a encargar todos los días en hacerte sentir extranjero », indica, refiriéndose a que a personas que no solo son turistas, sino que viajan por trabajo por ejemplo, no las tienen en cuenta para planes sociales o hablan en japonés entre ellos en vez de en inglés para que no puedan formar parte de esa conversación. El guía, refiriéndose a contactos más cercanos con los japoneses si eres de fuera, más allá de ser solo turista, explica que es complicado saber de verdad qué piensa un japonés sobre ti: « Nunca vas a saber realmente si te lo dicen de verdad o no . Está el concepto este del 'tatemae'... siempre muestran la imagen correcta con educación, pero claro, nunca sabes si es doble cara». El 'tatemae' es lo que se refiere a lo socialmente correcto o la 'cara pública', frente al 'honne', que son los sentimientos o pensamientos reales.