María Dolores acaba de soplar las velas de su 100 cumpleaños, una celebración muy especial acompañada de sus seres queridos, hijos, nietos, e incluso bisnietas. Vive en la residencia de mayores María Luisa de Rute y en apenas unos meses se ha convertido en una eminencia, una auténtica influencer en redes gracias a los vídeos que sube el gestor del centro al perfil en Instagram del mismo. Pintando, bailando, «ella entra al trapo y se involucra con todo», ha explicado ante las cámaras. El programa 'Andalucía Directo' (Canal Sur) ha visitado las instalaciones para conocer en persona a esta heroína que de joven «se parecía a Ava Gardner» y que se quedó viuda sin saber «leer ni escribir, ni hacer la firma». Ahora es otra: se apuntó a una escuela para mayor, avanzó en sus aprendizajes curriculares y ha llevado una vida sana y activa en el pueblo. De hecho, está en la residencia porque ella misma lo pidió: «Quería estar en contacto con más personas, hacer amigos y estar entretenida». De esas publicaciones en redes, contenidos con hasta «70.000 visitas cuando aparece ella», han dicho en la residencia. Allí comparte habitación con una compañera 20 años menor que ella pero se llevan de maravilla. «Es una mujer adelantada a su tiempo y eso se ve», ha dicho su hija ante las cámaras. Tanto ella como sus hijos y otros familiares no han querido perderse esta celebración de Maria Dolores, que se toma la vida con humor: «Cuando me preguntan que cuantos años tengo yo digo que tengo un siglo». Su día a día transcurre así en buena compañía, con actividades para mantenerse activa, manualidades, una buena alimentación, dieta sana, descanso y compartiendo esos momentos entrañables ante la cámara para tratar de difundir cómo es el día a día en un centro de estas características. Todos están felices con tenerla entre los residentes y así lo han confesado: «Nunca habíamos tenido a nadie de esa edad y cuando lo supimos pensé que era un auténtico lujo. La mayor sorpresa vino cuando llegó». Y es que no se esperaban encontrarse en Rute con esta abuela centenaria con una forma estupenda y gran actitud. Es alegre y dicharachera y es un aspecto que han compartido todos los que han hablado de María Dolores. Sobre qué es realmente importante en estas personas de edad avanzada, el quid de la cuestión está «en la autonomía, en que sean lo más independientes posibles». En el caso de María Dolores, ella está dispuesta a aprender y a seguir avanzando, todo un ejemplo para sus compañeros.