El real de Los Remedios vuelve a erigirse triunfal un año más esta primavera como una verdad incontestable. Una que no hay que dejar de proteger. La Feria de Abril volverá a ser una realidad, una que irá del martes 21 de abril —un día después del Lunes de Pescaíto— al domingo 26 del mismo mes. Será hasta entonces cuando vuelva a tener lugar una de las fiestas más populares y aclamadas de la ciudad, este año con interesantes novedades tanto el plano logístico como en el histórico, puesto que la portada de la misma, diseñada por Davide Gambini, reproduce el pabellón de Portugal de la Exposición Iberoamericana de 1929 y cuenta con detalles relacionados con el 500 aniversario de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal de la que fue testigo el Real Alcázar. Será un año más este pórtico de luces inmenso del real de Los Remedios, que se viene puliendo por parte de los especialistas, el que vuelva a reunir a miles y miles de personas en torno a una fiesta mayor que es santo y seña de la capital andaluza. Madre y maestra de muchas que la imitan cerca y lejos de la región, aunque no siempre con éxito . De hecho, uno de los cambios más significativos del mapa de la Feria tendrá lugar con la prolongación de la calle Pepe Luis Vázquez , que cruza perpendicularmente Pascual Márquez, y que será peatonal hasta la avenida de San Juan Pablo II, favoreciendo así la evacuación de los asistentes que se encuentren cerca de esta localización. «Estamos trabajando para tener una vía de evacuación completa , de entrada de suministro, de salida y más cómoda en la Feria y los equipos de Lipasam», explicaba el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, al tiempo que agregaba que para el próximo año 2027 está previsto que tanto animales como carros de caballos y vehículos de limpieza puedan transitar por este apéndice sobre cuya intersección no darán las entradas de las casetas aledañas, a fin de que no se aglomere más público del que suele atestarse en cualquier día y en cualquier zona de la feria hispalense. Ayer mismo proseguían trabajando varias personas a las afueras de las casetas, limando, pintando o conectando las luces de los farolillos, que aún son sólo un deseo en el imaginario de tantos sevillanos. A menos de dos semanas para que resurja el milagro, a la Feria de Abril ya se la atisba, pero aún apenas se le ven sus coloridas costuras por dentro. Prácticamente, todas las casetas de todas sus calles con nombres de toreros están preparadas a nivel externo en cuanto a sus instalaciones, pero aún resta mucho trabajo por hacer en el interior, tanto en lo que concierne a la decoración de las propias casetas como por supuesto de la producción de víveres, que no se esperan hasta que el calendario se vaya acercando cada vez más a ese esperado Lunes de Pescaíto. Es lo que reseña Pepe, uno de los propietarios de una caseta ubicada en la calle del diestro Antonio Bienvenida, y en la que ultima los detalles para que la treintena de socios de los que dispone para disfrutar detalles una experiencia única sobre el albero, no sin manzanilla. Lo que le preocupa al casetero a pocos días de que llegue el alumbrado es el tema de la seguridad , ya que el año pasado sufrieron robos de lámparas y otros muebles en su caseta y esperan que este no sea un episodio por el que tengan que volver a pasar, de ahí que hayan redoblado la apuesta en este sentido. «Fue algo desagradable y este año estamos tomando medidas para que no nos vuelva a ocurrir», declara. «Los montadores han terminado a tiempo», refleja otro socio a este medio en los alrededores de la vía del macareno Joselito 'El Gallo'. Responde al nombre de Paco, quien junto a varios compañeros prosigue con los trabajos de instalación de los altavoces que vendrán a ambientar su caseta con muchas sevillanas de cara a esta celebración que congrega a miles y miles de personas cada primavera, y que deja un impacto económico en la ciudad que nunca conviene olvidar. «En un par de días tendremos lista la cocina», reitera, afirmando que los trabajos comenzarán pronto, y deseando que las cosas también les vayan bien en la inversión, porque para muchos no deja de ser una apuesta también en lo particular. Ante el barullo de los camiones y camionetas pasean tranquilamente por el real dos hermanos, Javier y Santiago. Los dos aprovechan la mañana para hacer deporte y de paso echar un vistazo porque las ganas de Feria van en aumento y así se lo transmiten a dos miembros de inspección municipal. «Este año pasaremos el Pescaíto con la familia en la caseta de nuestra hermandad y luego nos escaparemos con los amigos», remarca Javier. Aunque Santiago expone que hacer planes en unos días de tanta alegría a veces no sirve absolutamente de nada. «Este año nos han invitado unos amigos a una caseta cerca de la portada y estaremos yendo y viniendo», sostiene. Un ir y venir de operarios en la hoy más larga Pepe Luis Vázquez es el que se sigue escuchando a pie de albero mientras el real se acerca a ser más real que nunca a once días para que la fiesta de la vida vuelva a la vida de los sevillanos.