Este jueves llegaba el esperado momento en el que Jessica Bueno se sentaba en el plató de 'El tiempo justo' para responder a las palabras de su ex, Kiko Rivera. Después de haber escuchado atentamente cómo el padre de su hijo decía que se la «pela» tanto ella como Irene Rosales , la colaboradora respondía con precaución a la preguntas de Joaquín Prat. «No puedo hacer más que dar las gracias por dar el tiempo que ha pasado con mi hijo», comenzaba diciendo. Aunque ha dejado claro que no sabe quién tiene razón en el conflicto entre Kiko e Irene , considera que el DJ no está siendo justo con su expareja. Pero tampoco piensa que lo esté siendo con ella. «A mí ya... yo estoy curada de espanto, creo que no me lo merezco que se refiera a mí de esa manera tan despectiva», ha comentado, diciendo que no son «familia» , pero que son un equipo para su hijo. Además, ha defendido a Irene, ha admitido que está un poco preocupada por cómo Kiko está hablando de todo el mundo en televisión. «Se le ve enfadado, rabioso y solo se perjudica a sí mismo hablando en esos términos», ha indicado. Porque tal y como ha recordado, Kiko ya se alejó de la televisión hace tiempo al considerar que no le beneficiaba, pero ahora está volviendo a revolver el avispero y la que fuera su pareja siente que esto terminará volviéndose en su contra. «Espero, solo por su bienestar, que sepa controlar un poco lo que dice y cómo lo expresa», ha comentado Jessica Bueno. «El sábado, lo primero que hice fue llamar a Kiko . Yo hablé con él, mi enfado y lo que siento realmente se lo dije a él», ha compartido Jessica para sorpresa del resto de colaboradores. Aunque no ha querido responder cuando le han preguntado cómo respondió el DJ, sí que ha dicho que espera ver cierto cambio en la próxima edición de '¡De viernes!'. En parte lo que le echó en cara a su expareja es que ella también estaba expuesta tras los comentarios que hizo el hijo de Isabel Pantoja y que la obligaba a comentar cosas que no quería comentar. «Llamé, le dije todo lo que pensaba y él me escuchó», ha indicado, aunque se ha reservado lo que Kiko le respondió. Aunque dice que no espera ni quiere unas disculpas públicas por parte de Kiko Rivera, pero le ha dejado claro que lo que dice en televisión afecta también a su hijo en común, que ya tiene 13 años. Y, sin embargo, se ha mantenido todo lo cauta que ha podido: «Nunca voy a hablar mal del padre de mi hijo», ha revelado.