La última reaparición de Anabel Pantoja en redes sociales ha dejado enormemente preocupados a sus seguidores. A corazón abierto, y con un vídeo en bikini en una playa de Gran Canaria, la sobrina de Isabel Pantoja hablaba de «una etapa complicada que estoy viviendo con mi cuerpo» y de no gustarle lo que ve. De alguna forma, insinuaba la posibilidad de someterse a una nueva operación. Y sería una más de muchas... Lo cierto es que durante toda su vida, Anabel Pantoja se ha sometido a un buen número de retoques estéticos que ella misma ha publicitado en sus redes. «Me preocupa mucho porque eso puede influir en muchas cosas en mi vida que no quiero que se jodan», ha sido uno de los argumentos ofrecidos en su último vídeo de Instagram. Sin embargo, parece que le ha cogido miedo al quirófano a pesar de no sentirse cómoda con «esta barriga que se me ha quedado» porque «parece que estoy embarazada todavía». Y se ha sincerado: «He sufrido un cambio bastante gordo, no soy una persona constante. Ojalá tuviera una varita mágica o meterme en un quirófano y ponerme el cuerpo de tal, pero tampoco tengo el valor». A pesar de esos miedos, la relación de Anabel Pantoja con las operaciones estéticas y retoques han sido cuantiosas en la última década. Se ha dejado sus buenos miles de euros. A modo de resumen, podrían ser los siguientes: lipoesculturas para remodelar su cuerpo, el siempre recurrente aumento de labios con ácido hialurónico, bótox, además de diversos tratamientos faciales. También se ha realizado retoques en glúteos, así como una más reciente operación de quistes en la oreja que le ocasionaban un gran malestar. Según se sabe, Anabel Pantoja se ha realizado al menos dos liposucciones, incluyendo una técnica Lipo Vaser de alta definición con el fin de remodelar cintura, abdomen y espalda. La lipotransferencia es una operación estética que busca remoldear el cuerpo extrayendo grasa mediante liposucción de zonas con exceso como pueden ser el abdomen, las populares cartucheras o los muslos. Se inyecta en áreas que requieren volumen, como los glúteos, las mamas o el rostro. Su eficacia se basa en que usa grasa propia, con lo cual se evitan reacciones adversas y aporta soluciones naturales para lograr el resultado de una figura estilizada. Los retoques faciales también han sido evidentes y uno de los más notables ha sido el aumento del grosos de labios con el uso de ácido hialurónico. Lo malo: sus resultados duran generalmente entre 6 y 12 meses, ya que es una sustancia reabsorbible por el propio organismo. Además, y según diversas informaciones, Anabel Pantoja se ha sometido en el pasado a una rinomodelación, un proceso de retoque de nariz que no precisa cirugía y que se realiza mediante la cuidadosa infiltración de materiales de relleno, principalmente ácido hialurónico, con el fin de perfilar la nariz y limar irregularidades. Otras operaciones evidentes en el rostro de Anabel Pantoja ha sido la eliminación del surco nasogeniano con el uso de rellenos para eliminar arrugas y la utilización de bótox, además de someterse a una ortodoncia invisible para alinear esa sonrisa que tanto gusta a sus seguidores. Las operaciones de Anabel Pantoja han sido objeto de contenido para sus redes sociales, donde ha compartido abiertamente con sus más de dos millones de seguidores los resultados de estos procesos. Naturalmente, también se ha tenido que defender de los haters exponiendo su derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo y su dinero. Se estima que ha superado los 20.000 euros de inversión en sus operaciones estéticas.