Siempre le gustó cantar y bailar flamenco. Esta gaditana, natural de San Fernando, ha emocionado al hablar con 'Andalucía Directo' (Canal Sur) sobre una actividad que ha sido clave para ella a la hora de superar el cáncer de mama. Carmen, la protagonista de esta historia, ha compartido cómo tras su diagnóstico supo refugiarse en algo que le emocionaba y la llenaba de ganas de seguir viviendo, el flamenco. «Cuando bailo siento vida, mucha fuerza y agradecimiento, me siento conectada con el momento presente», ha dicho ante las cámaras. Para ayudar a otras personas ha puesto en marcha una serie de actividades relacionadas con este género musical tan andaluz, imparte charlas, monta espectáculos y da clases, algo que es muy especial para ella. Comparte esta iniciativa con su familia, con su marido, «que siempre me ha apoyado», y sus tres hijos. «Cuando llegó la enfermedad yo no bailaba, la verdad, pero empecé a subirme al escenario y me di cuenta de que liberaba emociones. También que era una manera de ayudar a otras personas que pudieran estar en un trance como el mío», ha referido a las cámaras. Vive en Conil de la Frontera, natural de San Fernando, y tiene claro que es «difícil explicar esto con palabras». Comenta que el baile permite «empoderar, toda esa fuerza la transmito en los conciertos, donde canto y bailo para mostrar mi historia personal, cómo el cáncer me ayudó a renacer». Y por si esto fuera poco, Carmen confiesa con voz bajita que está «trabajando para sacar un disco», un proyecto que considera «como un bebé chico», un trabajo de flamenco. En paralelo sigue apostando por dar visibilidad a lo que a ella le ha ayudado e inspirado. De hecho, dice que ha sido igual de importante el pasear por las playas gaditanas, donde recarga baterías y así ayuda a otras mujeres con diagnósticos de cáncer «o que puedan estar pasando por momentos difíciles». Ha tratado de animar a la gente a sumarse a esta iniciativa: «Si ahora mismo estás pasando por el reto del cáncer o por otro que sea muy duro, te invito a que te plantees qué te hace bien, qué te apetece y qué no, que te sobra, y empieza a hacer lo que te conecte con la vida», ha terminado diciendo. Carmen ha mostrado a su familia, su motor. Tiene tres hijos y está casada con un alemán. Lo conoció en un viaje de Erasmus y son inseparables. Él es su gran pilar y apoyo para avanzar con estas actividades de flamenco, de baile y cante.