El informe socioeconómico de Sevilla que acaba de ser publicado días atrás por el Consejo Económico y Social , tras ser aprobado en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Sevilla, sigue poniendo el dedo en la llaga a nivel demográfico por los datos relativos al innegable envejecimiento que viene sufriendo la población de la ciudad, dado que Sevilla ha perdido un tres por ciento de su población joven en tan sólo un año. Un dato que sigue dejando constancia del aumento, en la otra cara de la moneda, de la población mayor de 65 años, que creció en su caso un 1,7 por ciento. Un escenario que contrasta con la capacidad de la capital de superar el umbral de los 700.000 habitantes, desbancando a Zaragoza como cuarta ciudad con mayor población del país. Son datos relativos al año 2024 por parte de este informe del Cess, que registró un leve crecimiento en el padrón municipal de habitantes, con 698.163 personas empadronadas en total hace cuestión de dos años, un crecimiento parecido al aumento nada significativo que hubo de 2022 (693.229) y 2023 (697.233). No en vano las cifras no dejan de trazar un escenario más que crudo en tanto en cuanto a la avanzada edad que promedia la sociedad sevillana y la acuciante crisis de natalidad que azota a España en general y a Andalucía y su capital en particular, a la espera de iniciativas que puedan frenarla. Para observarlo basta con acudir a la pirámide de la población de la ciudad, que ha experimentado un ensanchamiento inédito en las franjas de edad que corresponden a la edad adulta, en un intervalo que bien podría limitarse entre quienes tienen 16 y 64 años. Si uno acude a la gráfica perfilada décadas atrás, en la que atañe particularmente a Sevilla, comprobará cómo en cuestión de décadas se ha pasado de tener altos índices de natalidad y bajos niveles de gente envejecida a que ahora suceda todo lo contrario. Sevilla sigue perdiendo, por tanto, mucha juventud, y los profesionales siguen remarcando que no siempre son económicos los motivos por los que esto sucede. En cuestión de apenas un año, y tal y como sostiene el Consejo Económico y Social para el año 2024, queda patente la disminución en esos tres puntos de quienes tienen una edad comprendida entre recién nacidos y quince años; aumenta levemente en lo porcentual la población total adulta, un 0,3 concretamente en el mismo espacio de tiempo; y sigue constando un envejecimiento prolongado de quienes tienen al menos 65 años, un 1,7 por ciento conseguido durante ese año 2024, con datos anteriores al 1 de enero de 2025. La pérdida de población joven obedece a múltiples factores, pero antes de analizarlos conviene ver cuál es la estructura de la población por sexo y por edad de la ciudad, puesto que de las conclusiones extraídas del propio informe no puede apreciarse equilibrio alguno en la distribución entre varones (47,41 por ciento) y mujeres (52,59 por ciento) del total. Una de las estadísticas más reveladoras es que existe una mayor esperanza de vida femenina que masculina en Sevilla, por ser de 86.900 mujeres (12,45 por ciento) frente a 58.794 hombres (8,42 por ciento). Lo que pone de manifiesto un interés mayor por parte de las mujeres en cuidarse frente a los varones, y así lo demuestran con sus hábitos de vida. El INE es claro a este respecto. En lo que se refiere a la esperanza de vida, la media en España en 2024 asciende a 84 años, aunque las mujeres cuentan con una esperanza mayor (86,5) que la de los hombres (81.4). Si nos referimos a Sevilla capital, cuyos últimos datos disponibles son de 2023, la esperanza de vida general asciende a 82,5, siendo para hombres de 79,6 y 85 para mujeres. En la provincia sevillana, la media en su lugar es 82,7 años, que se reduce a 80 en los hombres y es levemente inferior, 80,35 años, en las mujeres. ¿Cuál es el rango de edad que registra una mayor bajada? La de la población joven, que sigue acentuando el progresivo envejecimiento de la población, ya que se ha disminuido un 2,8 por ciento de varones y 3,21 por ciento de mujeres que van desde bebés a los quince años de edad. Uno de los gráficos ofrecidos por el Consejo Económico Social de Sevilla responde al despliegue de los distritos. Es decir, en el informe se analiza la ciudad en 2024 según el género y la edad, de modo que a los once distritos sevillanos hay que establecer un ranking de población empadronada en los mismos. En él, sobresaldría con mucha ventaja respecto a los demás el distrito Este-Alcosa (107.566), que le saca más de diez mil vecinos empadronados al segundo distrito más poblado de la ciudad, que es el de Cerro-Amate (91.830). Son los anteriores barrios más humildes de la ciudad, a menudo con una mayor extensión que los anteriores, y que gozan de un mayor número de bloques de pisos que otros distritos. A estos dos se les une en tercer lugar el distrito Macarena (76.683), ya más cerca de otro distrito nutrido como es el Norte (70.507). Seguidamente, y en orden descendiente, el Cess coloca el distrito Sur (69.108), San Pablo-Santa Justa (58.914), el Casco Antiguo (56.535), Nervión (51.259), Triana (46.955), Bellavista-La Palmera (43.020) y Los Remedios (25.786). En todos ellos, refleja el Cess, un ratio de envejecimiento mayor al de otros años que no hay que ignorar.