España empató este martes ante Egipto en un partido amistoso en el RCDE Stadium en el que, desgraciadamente, el resultado quedó en un segundo plano. Lo que marcó la noche fueron los cánticos que se escucharon desde la grada, algunos de ellos islamófobos, que empañaron por completo el encuentro. Como suele suceder en estos casos, las imágenes y los vídeos de lo ocurrido circularon con rapidez por redes sociales y medios internacionales, generando una ola de críticas. Entre las reacciones más comentadas destaca la de Juanma Castaño, director de El Partidazo de COPE, que analizó lo sucedido con dureza en antena. «No es algo puntual», defendió el periodista, que rechazó que se pudiera calificar lo sucedido como un episodio aislado y sostuvo que tenía un alcance mucho mayor. A su juicio, «es importante cómo la UEFA quiere señalar esto como un hecho aislado», pero subrayó que se trataba de «un hecho protagonizado por muchas personas» y repetido, además, en varias ocasiones a lo largo del partido. «No es una reacción esporádica… es odio reiterado», afirmó después, antes de denunciar que esos cánticos reflejaban «odio a una religión, a una raza y a un grupo de personas» sin que mediara ningún motivo deportivo que pudiera explicarlos. El director de El Partidazo también puso el foco en la contradicción de una parte de la grada. «Luego serán los primeros que digan vaya falta de respeto cuando en la final de Copa se pite el himno español», apuntó, criticando así esa doble vara de medir con los símbolos y el respeto que luego se exige a los demás. Además, advirtió del clima de polarización en el que se producen este tipo de episodios. «Estamos en una situación muy comprometida… todo está muy polarizado», dijo, lamentando que comportamientos así se hubieran producido en un escenario público y ante una audiencia internacional tan amplia. Por último, Castaño resumió lo ocurrido como un golpe serio para la imagen de España y de su fútbol. «Es un bochorno… un borrón increíble», señaló, antes de advertir de las consecuencias de una escena que consideró indefendible: «No me extraña que nos pongan a parir… lo merecemos».