Entre los recuerdos colectivos de la Pascua destacan por derecho propio los del cine: auténticos iconos como 'Los diez mandamientos', 'Ben-Hur', 'Rey de reyes', 'Jesús de Nazaret' o 'Barrabás' vienen reforzados cada Semana Santa, además, por unas partituras atemporales. Las últimas aproximaciones han demostrado el interés de Hollywood por los textos sagrados, si bien el resultado carece del empaque y la impronta de sus épicas predecesoras. 'Natividad: la historia' (2006) de Catherine Hardwicke, la coproducción de La Biblia que arrancó con 'Abraham' (1994) de Joseph Sargent o ' The Chosen. Los elegidos ' (2017) de Dallas Jenkins en Angel Studios, son menos grandiosas y han priorizado el relato humano del texto original. En cambio, aquellos «milagros» de la Metro-Goldwyn-Mayer o Samuel Bronston en España, imposibles de acometer hoy en día, siguen despertando admiración, sobre todo cuando no existía la IA. Del Antiguo Testamento destaca por derecho propio ' Los diez mandamientos' (1956) de Cecil B. DeMille. Durante la secuencia del Éxodo, a DeMille no lo escuchaba nadie de los miles de extras allí congregados, de manera que optó por disparar al aire para dar la señal de inicio de rodaje, hábito que adoptaron otros cineastas como Samuel Fuller. DeMille fue siempre muy pragmático y resolutivo: en 'Sansón y Dalila' (1949), con la inteligentísima Hedy Lamarr , creadora del sistema WiFi, y Victor Mature, que interpretaba a Sansón, DeMille quería que su hercúleo protagonista luchara contra un león manso al que le habían extraído los dientes y el intérprete se negó en redondo. Un doble de acción tuvo que rodar la escena y el cineasta intercaló en el montaje los planos cortos de Mature luchando contra… una piel de felino disecada. Algo parecido ocurrió en ' Quo Vadis' (1951) de Mervyn LeRoy, con 63 leones de circos «de contrabando» del otro lado del Telón de Acero. Era uno de los veranos más calurosos en Roma y los leones solo dormitaban al sol. Al final, LeRoy con la ayuda de Sergio Leone, echó mano del montaje para dar la apariencia de un ataque feroz a aquellos primeros cristianos devorados por las fieras. Título emblemático fue ' Salomón y la reina de Saba' (1959) de King Vidor, cinta que empezó a rodarse con Tyrone Power en el papel de Salomón. Ya habían filmado el 75% de las escenas en los desiertos de Zaragoza –Valdespartera y Botorrita–. El 15 de noviembre de 1958, Power y George Sanders, que interpretaba a su hermano traidor Adonías, rodaban el duelo a espada en El Escorial cuando, de repente, el primero falleció de un infarto a los 44 años. Finalmente, Vidor decidió volver a filmar casi todas las escenas de Power con Yul Brynner, quien aceptó un millón de dólares por hacer la película. Con 'La Biblia… en su principio' (1966) de John Huston, el productor Dino De Laurentiis contrató al director francés Robert Bresson. Para la secuencia del Diluvio, el cineasta pidió animales al zoológico de Roma y, cuando en Hollywood comprobaron estupefactos que Bresson solo había filmado las huellas de los animales en la arena mojada, lo despidieron y contrataron a John Huston, que terminó dirigiendo e incluso interpretó al propio Noé. La secuencia del Arca es memorable: animales reales subiendo al navío, construido a tamaño real. Huston contaba que el elefante le empujaba con la trompa para que lo acariciara más, el hipopótamo abría la boca al verlo y las jirafas le pedían azúcar. Los Evangelios en el cine arrancan con la gloriosa ' Ben-Hur' (1959) de William Wyler. La famosa carrera de cuádrigas se rodó en los estudios Cinecittà de Roma. Charlton Heston y Stephen Boyd (Messala) se entrenaron con el legendario especialista Yakima Canutt. Heston, un buen jinete, y Boyd, que no era muy diestro con los caballos, insistieron en conducir ellos mismos las cuadrigas y solo dejaron las tomas más peligrosas a los dobles. Y menos mal, porque el doble de Heston, Joe Canutt, hijo de Yakima, casi pierde la vida cuando salió volando por los aires. Wyler mantuvo el accidente en el montaje final: es el momento en el que el Ben-Hur auriga parece que va a caer, se agarra y, finalmente, vuelve a subir. Con semejantes dosis de estrés, el productor Sam Zimbalist murió de un infarto durante el rodaje. También la magistral ' Rey de reyes' (1961), de Nicholas Ray, rodada en España, marcó un hito. La escena del Sermón de la Montaña fue una de las más ambiciosas: se rodó en Chinchón con más de 5.400 extras , cinco cámaras y una pista de travelling enorme, la más larga construida hasta entonces. En ' La historia más grande jamás contada' (1965) de George Stevens, John Wayne aceptó un pequeño papel como centurión romano en la escena de la crucifixión, pero con un acento vaquero que podría haberse escapado perfectamente de beber whisky en algún 'saloon' y que Stevens, desesperado, dejó en el montaje final. Otro enfoque bien diferente es el de ' El Evangelio según San Mateo' (1964) de Pier Paolo Pasolini : para la escena de la crucifixión con una Virgen María ya mayor, Pasolini no buscó una actriz profesional y eligió a su propia madre, Susanna Pasolini, que tenía más de 60 años y cuyas lágrimas fueron reales. Sin duda, la superproducción televisiva, también estrenada en cines en versión reducida, ' Jesús de Nazaret' (1977) de Franco Zeffirelli sigue siendo referencia. El italiano le prohibió al actor Robert Powell que encarnaba al Mesías pestañear durante casi todas las escenas. Cada vez que Powell salía de su camerino, todo el equipo, que solía hacer bromas a la italiana, enmudecía de golpe. Por último, de entre las versiones más polémicas recordamos ' La última tentación de Cristo' (1988) de Martin Scorsese, que provocó un debate público sin precedentes, puesto que Nikos Kazantzakis, autor de la novela original, se atrevió a proponer un romance entre Jesús y María Magdalena. Scorsese había intentó filmarla en 1983 con Paramount, pero tuvo que esperar varios años para que Universal la retomara en 1987. La American Family Association, Campus Crusade for Christ y otras asociaciones organizaron manifestaciones masivas frente a Universal en Los Ángeles, y boicots y piquetes a la puerta de los cines. La Iglesia Católica la calificó de «moralmente ofensiva» e incluso el Papa Juan Pablo II la condenó. También ' La Pasión' (2004) de Mel Gibson permanece en la memoria colectiva por la fuerza de sus imágenes y su sangrante realismo, más allá de la ficción. Durante la escena del Sermón de la Montaña, Jim Caviezel fue alcanzado por un rayo , se chamuscó, su cuerpo se iluminó y el productor Steve McEveety decidió continuar: Caviezel, efectivamente, se levantó del suelo y, como se aprecia, en su doliente aspecto intervino la fuerza abrasadora de la naturaleza. Algo similar se produjo en ' Barrabás' (1961) de Richard Fleischer cuando el cineasta tuvo noticia de un inminente eclipse solar real que iba a producirse el 15 de febrero de 1961 en Italia, cerca de Bari, y decidió reorganizar el rodaje para capturar el fenómeno natural, exactamente los dos minutos de duración: una sola oportunidad, una única toma, mientras Jesús agonizaba en la cruz. Fleischer consiguió una de las escenas más auténticas de la historia del cine. El cine bíblico, una vez más, obró milagros.