La crisis en Oriente Medio ha disparado durante este último mes el precio de los combustibles, lo que afecta especialmente a un sector tan sensible como el agrícola. En este sentido, el Gobierno aprobó este mes de marzo un decreto anticrisis para tratar de contener el impacto sobre el campo. La medida incluía ayudas directas y rebajas fiscales dirigidas al sector primario, con especial atención al gasóleo agrícola. Aun así, desde el propio sector se ha advertido de que el paquete se queda corto. Sobre este tema se habló precisamente en el programa de Cuatro 'Todo es mentira', donde la semana pasada intervino Narcís Poch, un agricultor que defendió que la ayuda puede servir de alivio, pero no compensa ni de lejos el fuerte repunte del combustible. En la tertulia también participó Esperanza Aguirre, que aprovechó para cargar contra el plan del Gobierno. La expresidenta madrileña cuestionó que rebajar el IVA sea suficiente cuando, según defendió, el precio del carburante ha subido mucho más. En su opinión, la solución pasa por suprimir directamente este impuesto sobre los combustibles, como han hecho otros países de Europa. «Si el IVA en este momento es del 21% y lo dejan en el 10 y resulta que ha subido el 50%, ¿por qué no quitan el IVA?», planteó. Aguirre fue más allá y pidió también eliminar el impuesto especial de hidrocarburos. A su juicio, mantener ambos gravámenes demuestra que el Ejecutivo prioriza la recaudación frente a la situación del campo. «Hay un impuesto especial de hidrocarburos, pues fuera», afirmó durante su intervención en el programa. La exdirigente popular vinculó además esta cuestión con la política fiscal general del Gobierno, al que acusó de recaudar más a costa de no deflactar el IRPF y de seguir elevando la presión impositiva. Por eso defendió que la respuesta para agricultores, ganaderos y pescadores debería pasar por una rebaja fiscal mucho más agresiva. «La solución que tienen que hacer por los agricultores, por los ganaderos, por los pescadores, por todos ellos es quitar los impuestos», sostuvo, «no creo que solucionen nada».