Con el objetivo de garantizar la seguridad ante el incremento de desplazamientos previsto para estas fechas, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha desplegado un dispositivo de ordenación y vigilancia. Este operativo no solo se centrará en la gestión de flujos circulatorios, sino que pondrá el foco en el cumplimiento estricto de la normativa mediante un despliegue masivo de medios técnicos y humanos. Para evitar el colapso en los puntos críticos, la DGT habilitará carriles reversibles y adicionales en las horas de mayor afluencia. Aunque estas medidas buscan mejorar la fluidez general, Tráfico reconoce que pueden afectar a los conductores del sentido contrario, a quienes se les recomienda utilizar los itinerarios alternativos disponibles en su web oficial. Asimismo, el operativo incluye la paralización de obras en carretera, la restricción de pruebas deportivas y la limitación de la circulación de camiones de mercancías en tramos y horarios específicos para despejar las vías principales. El control del cumplimiento de las normas será riguroso. La DGT contará con la máxima disponibilidad de sus agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y personal de los ocho Centros de Gestión. En cuanto a los medios técnicos, se utilizarán radares fijos y móviles, cámaras de control de cinturón y del uso del teléfono móvil, además de medios aéreos que sobrevolarán las rutas diariamente durante todo el operativo. Coincidiendo con este despliegue, expertos del sector como los especialistas de Alquiber han subrayado la importancia de revisar los elementos de seguridad obligatorios. Con la reciente consolidación de la baliza V-16 conectada, surge la duda sobre qué accesorios siguen siendo exigibles para evitar sanciones y, sobre todo, garantizar la seguridad en caso de incidencia. Desde el pasado 1 de enero, en caso de sufrir una incidencia en carretera y tener que detener el vehículo, es obligatoria la utilización del dispositivo de preseñalización de peligro V-16 con el fin de avisar al resto de usuarios de la vía, no sólo de manera física a través de la luz sino, aún más importante, de manera virtual a través de los navegadores de vehículos y teléfonos móviles y de los Paneles de Mensajería Variable situados en las carreteras para que adopten las medidas oportunas de prevención ante la incidencia que se van a encontrar en carretera. Cada día, de media, la plataforma DGT 3.0 recibe la activación de unas 2.700 incidencias a través de la V-16. Existen otros cinco pilares imprescindibles que todo conductor debe revisar antes de iniciar el viaje para no comprometer su protección ni su bolsillo. El primer elemento es el chaleco reflectante, que debe estar ubicado en el habitáculo y no en el maletero para permitir que el conductor baje del coche ya visible. En segundo lugar, los sistemas de señalización de emergencia, que incluyen la baliza V-16 y los tradicionales triángulos, deben estar a mano para advertir de una detención sin riesgo. Como tercer punto, es obligatorio contar con una rueda de repuesto y herramientas para su cambio o, en su defecto, un kit reparador de pinchazos. Además, el vehículo debe contar con su documentación en regla, que incluye el permiso de circulación, la tarjeta de la ITV y el carné de conducir, elementos que ya pueden portarse de forma digital a través de la aplicación miDGT. Por último, el coche debe estar dado de alta en el seguro obligatorio dentro del Fichero Informativo de Vehículos Asegurados. Los expertos advierten que el mantenimiento de estos elementos es crucial, ya que una baliza sin batería o una rueda de repuesto deshinchada anulan su función protectora y no eximen de la responsabilidad legal ante las autoridades.