Figura clave del humor en España durante décadas, especialmente por su recordada etapa junto a Millán Salcedo en el mítico 'Martes y Trece' hasta 1999, el actor y comediante Josema Yuste ha mantenido en los últimos años una posición muy crítica con el Gobierno de Pedro Sánchez. En concreto, denuncia el clima de «pensamiento único» promovido por el Ejecutivo, a la vez que él se reivindica como demócrata liberal y advierte de que la polarización política actual ha repercutido en su trayectoria profesional dentro del cine y la cultura, un sector donde, desde su punto de vista, no siempre se tolera la disidencia. Aun así, se mantiene firme en sus principios. «Yo soy como soy, sé que soy una persona absolutamente normal, tolerante y demócrata. Soy de centro derecha, lo he dicho siempre», confiesa sin rodeos en el podcast 'The Chit Chat Club'. «Yo no soy de izquierdas, no votaré jamás a un partido de izquierdas en mi vida, lo tengo muy claro», añade. Pese a su ideología, Yuste aclara que su postura no implica rechazo hacia quienes piensan distinto: «Respeto a la gente que es de izquierda, del PSOE, de Sumar y de Podemos. No tengo nada en contra. Cada uno puede pensar lo que quiera». Una tolerancia que no siente en el sentido contrario. «Lo que me molesta es que desde el presidente del Gobierno pasando por muchísima gente de sus socios llamen fachas o 'los malos', como dijo la ministra de Hacienda, a los que no pensamos como ellos», critica el artista. Hace hincapié en el término 'facha', que invierte radicalmente: «El que dice 'si tú no piensas como yo eres un facha', realmente el facha es él. El intolerante es él», asevera. No duda en dar un nombre para ilustrar su crítica: «Ione Belarra para mí es una facha, por ejemplo». «Una señora que dice que Juan Roig es un ser despreciable, aparte de imbécil, es una facha. Una persona que da miles de puestos de trabajo, que trata a sus empleados mejor que ningún otro empresario... llamarle 'ser despreciable' es de muy pocas luces. Así de claro», sentencia. Preguntado por el papel político de los artistas, Yuste recha la idea de la profesión implique un compromiso ideológico obligatorio: «No hay que hacer activismo, puedes decir 'soy de derechas' o 'soy de izquierdas'. No pasa nada. Y a partir de ahí, vamos a trabajar». Porque, para él, la cultura no es patrimonio de ningún bloque político: «¿Es que la cultura solo pertenece a la izquierda? No. Esto es una falacia y una estupidez. La cultura pertenece al pueblo, a la gente. Y los artistas se la brindamos a la gente». Recuerda además que siempre ha habido diversidad ideológica en el sector: «Puede haber artistas como Arturo Fernández, que no era de izquierdas, que es un magnífico actor de comedia, y no pasa nada. Y lo decía claramente».